¿Por qué caminar en la playa es la forma más fácil de quemar grasa?

Andar sobre la arena tiene muchos beneficios…

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¿Eres de las que, cuando va a la playa, anda un rato por la orilla del mar después de darse un baño? Todos sabemos que ese ejercicio aparentemente tan sencillo es muy beneficioso para la salud, pero ahora sabemos hasta qué punto. Un reciente estudio de la universidad norteamericana de Berkeley ha llegado a la conclusión de que caminar por la arena es un ejercicio de lo más efectivo para quemar calorías, más incluso que correr el mismo tiempo a una velocidad constante.

Esto se debe a que andar sobre la arena húmeda requiere un esfuerzo mayor que caminar sobre una superficie dura y lisa. Los músculos y los tendones trabajan más duro en la playa, ya que los pies se hunden en la arena más que en el asfalto, por poner un ejemplo, y esto hace que el cuerpo consuma más calorías. De hecho, el estudio calcula que caminando en esta ubicación se queman entre un 20 y un 50% más de calorías que si se andase al mismo ritmo en cualquier otro lugar.

 

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Además, la arena mojada y suave actúa como un amortiguador natural, por lo que se puede andar o correr todo lo que se quiera sobre ella sin tener que preocuparse por el impacto y el consecuente dolor que pueda producirse en articulaciones como las caderas o sobre todo las rodillas, que suelen lesionarse con facilidad al correr por el campo o por el pavimento duro.

Pero eso no es todo. Más allá de ser un ejercicio de lo más efectivo para quemar grasas y en definitiva, estar en forma y adelgazar fácilmente, andar en la playa tiene muchos más beneficios para la salud de los que podrías imaginarte.

Según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) caminar en la playa es algo muy positivo para el sistema nervioso, ya que disminuye la ansiedad y el estrés, mejora los vínculos sociales -si andas con alguien- y la autoestima -si vas en bañador- y reduce la posible tensión que podamos tener acumulada en el cuerpo. Esta actividad también es efectiva para acabar con problemas vasculares y circulatorios como las varices, la hinchazón de tobillos o los edemas en las piernas, ya que la irregularidad de la arena hace que al pisar sobre ella, la sangre de nuestras extremidades inferiores circule mejor. La sal y otros minerales del agua del mar también exfoliarán tus pies y tus piernas, que estarán mucho más suaves después de la caminata.

Un ejercicio, en definitiva, que solo tiene ventajas y que puede realizar todo el mundo, independientemente de cual sea su condición física. Así que ya sabes… si este verano vas a la playa, date un paseo por la orilla antes o después del baño. Te pondrás morena más rápido (no olvides la protección solar y evita las horas centrales del día para hacerlo) y de paso mejorarás tu salud casi sin darte cuenta. Y si vives cerca de la playa todo el año…  ¡aprovecha!

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