Por un buen cambio de hora

Indicaciones básicas para afrontar la entrada en el nuevo horario, que nos permitirán levantarnos cargados de energía cada día

Cambio de hora

Según estudios realizados recientemente, las alteraciones biológicas que produce un cambio de horario pueden afectar la salud de adultos y niños, al producir alteraciones en los hábitos del sueño, así como irritación y mutaciones en el estado de ánimo. A los adultos, les lleva alrededor de 3 días adaptarse a este cambio de hora, tiempo en el que existe una mayor predisposición a cometer errores.

 

Porque el descanso nocturno hay que tomárselo muy en serio, ya que de esto depende la calidad de vida de cada persona y, por supuesto, el rendimiento en el trabajo al día siguiente:

 

-Se recomienda mantener una rutina de horarios: ser regulares a la hora de acostarnos y levantarnos da estabilidad a nuestro organismo y ayuda a relajarse.

 

-Debemos orientar nuestro dormitorio al descanso y la relajación. La temperatura ideal es de 18º C. Los colchones de material viscoelástico, por ejemplo, son también capaces de adaptarse a la temperatura corporal.

 

-La longitud mínima recomendada para una cama es la correspondiente a la altura del cuerpo más 20 cm. Una individual nunca puede tener una anchura inferior a 90 cm. y la de una doble nunca debe ser inferior a 160 cm.

 

-Elegir una almohada con la forma y el tamaño equivocados puede empeorar los problemas de cuello y espalda, lo que lleva a un peor descanso. Una almohada ergonómica ofrece un soporte óptimo para su cabeza, cuello y columna, de esta forma se reduce los ronquidos y se mejora la calidad del descanso.

 

-Otro factor que condiciona el relax de nuestro cuerpo es la postura adoptada en la cama. Existe unanimidad en el rechazo de la postura boca abajo puesto que puede producir lesiones y dificultar la respiración. Neil McKenna, fisioterapeuta del Instituto de Rehabilitación de Chicago, aconseja siempre el acompañamiento de almohadas. En caso de dormir boca arriba, sitúa la almohada debajo de las rodillas, y si es al revés, colócala bajo el abdomen. La postura ideal para dormir, según los expertos, es de lado, con las caderas y piernas flexionadas (posición fetal).

 

Todos estos condicionantes, acompañados de una media diaria de sueño que los expertos cifran en 8,16 horas, suponen un aumento de la productividad laboral así como un menor absentismo y un menor índice de estrés. Además, un placentero descanso ayuda a reducir la incidencia de otros problemas que pueden acarrear las alteraciones del sueño, por ejemplo, la ansiedad.

Etiquetas: estrés

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS