Preparadas para nadar

Descubre todo lo necesario para conseguir el oro en la piscina

Materia de nadadora

Preparadas, listas, ¿ya? Antes de empezar a nadar es necesario prepararse psicológicamente. Porque, si de verdad quieres cambiar tu estilo de vida por uno más saludable, debes tener constancia y que esta nueva práctica se convierta en un hábito. Por eso, debes escoger una piscina que encaje en tu rutina, y un horario en el que sepas que vas a poder darte el chapuzón. Ten en cuenta que la piscina debe tener un espacio libre de nadadores, donde poder calentar, y si disponen de material, como tablas y flotadores, mejor. También la existencia de clases dirigidas de perfeccionamiento, aquagym, aquaeróbic… pueden ser interesantes.

 

Ahora vamos a por el traje de baño. Es necesario recordar que los bikinis son muy monos para lucirnos en la playa, pero que a la hora de nadar, nos estorban más que ayudan. Nos quedamos con un bañador que sea cómodo, ligero, sin accesorios, que ni provoque rozaduras, ni apriete. Asimismo, los tirantes deben ser anchos, y el pecho ha de estar bien protegido y sujeto. Uno de los mejores y más utilizados materiales es la lycra, aunque los de nailon son un poco más duraderos. En cualquier caso, un buen consejo para la alargar la vida del traje de baño es aclararlo y quitar el cloro o la sal después de cada uso.

 

Otro imprescindible en el armario de una nadadora es el gorro de piscina. El pelo no tiene porque sufrir, y tú tampoco debes estar incómoda cuando nades. En la mayoría de piscinas su uso es obligatorio por cuestiones higiénicas. Pero también es importante saber que nos ayuda a mantener una postura más aerodinámica y cómoda durante la natación, y que protege nuestro pelo y oídos. Los materiales más comunes son la lycra, el látex, y la silicona (el más suave).

 

Y nos faltan las gafas, imprescindibles para facilitar la visión y proteger los ojos de irritaciones. Deben adaptarse correctamente a nuestro rostro y especialmente a la forma de nuestra nariz y pómulos. Si necesitas corrección, puedes pedir que te las gradúen, incluso puedes llevar lentillas con unas gafas que eviten totalmente el paso del agua.

 

Si hace mucho que no vas al médico y no te haces análisis, está bien que lo visites antes de empezar con el ejercicio, sobre todo, si hace mucho que olvidaste la actividad física, o si tienes sobrepeso o alguna enfermedad. Con este chequeo, sabrás con mayor precisión la intensidad y frecuencia que te van a beneficiar más.

 

¿Lo has apuntado todo? Pues a disfrutar de los múltiples beneficios de la natación.

Etiquetas: bañador

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS