¿Se puede acabar con la grasa localizada?

Hay zonas de nuestro cuerpo en las que se acumula más grasa que en otras. Existen ejercicios específicos según el resultado que queramos conseguir, pero ¿se puede reducir la grasa localiazada?

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Hay zonas de nuestro cuerpo en las que se acumula más grasa que en otras: cartucheras, glúteos, flancos, abdomen... y son aquellas que cuando adelgazas tardan en reducirse. Tus puntos capitales. A esto es lo que denominamos grasa localizada. 

Hay dos vías de trabajo para conseguir reducir la grasa de estas zonas: tratamientos y ejercicios.

Además de reducir, en la medida posible los excesos calóricos, manteniendo una dieta sana y equilibrada

 

 

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Tratamientos para reducir la grasa localizada

El Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral nos explica que " Los problemas de grasa localizada tienen hoy en técnicas mínimamente invasivas que permiten una recuperación inmediata su mejor aliado. En este caso, además de la práctica de ejercicio aeróbico y una dieta saludable y rica en frutas y verduras, que nos ayude luego a mantener los resultados obtenidos, tenemos a nuestro alcance algunas herramientas como la radiofrecuencia y los ultrasonidos, como es el caso de Exilis y Vanquish. ¿Cómo funcionan? Actuando  en dos planos de profundidad diferente. Por un lado, su objetivo son las capas más profundas de grasa para provocar un calentamiento térmico profundo localizado y así disminuir el volumen de las células grasas (adipocitos). Y, al mismo tiempo, actúa enfriando la superficie dérmica para regular la temperatura y proteger las delicadas estructuras de la piel". 

Ejercicios para reducir la grasa localizada

Existen ejercicios específicos según el resultado que queramos conseguir, pero ¿se puede reducir la grasa localizada?

La respuesta a esta pregunta es que se puede reducir la grasa, pero no de una zona concreta: hay que trabajar el cuerpo en conjunto. El cuerpo crea depósitos de grasa y, con dieta y ejercicio, se logra reducir la misma. Evidentemente, en las zonas del cuerpo en las que tenemos más grasa localizada, cuesta más perderla, pero a largo plazo se puede conseguir.

 

Tratar de machacar una parte concreta de nuestro cuerpo con un ejercicio específico es menos efectivo que optar por los ejercicios aeróbicos, cuidar la alimentación y hacer cinco comidas diarias.

 

Los resultados del ejercicio y la dieta se notarán antes en unas zonas de nuestro cuerpo que en otras: por ejemplo, la cara o el cuello son los primeros en dejar ver los avances, pero la tripa, las piernas y los glúteos son los focos donde la grasa se hace más resistente.

Por supuesto, nada de esto sirve si no se lleva una buena dieta y se incorpora el ejercicio físico diario a nuestra rutina. Por cierto, la actividad física al aire libre nos ayuda a oxigenar la piel. Pero, si lo que necesitas es perder peso, también es imprescindible ponerse en manos de profesionales, ya que hay dietas que pueden ser peligrosas para la salud. “Para asegurar que la dieta que se va a seguir es la más adecuada se llevan a cabo distintas pruebas funcionales que definen qué tratamiento se va a prescribir”, afirma el Director de IDEI. 

Una vez que hayamos logrado perder peso y quemar grasa de manera general, podemos reforzar el entrenamiento con ejercicios de GAP (glúteos, abdomen y piernas) para endurecer esas zonas.

 

 

¿Quieres ver algunos consejos para reducir grasa localizada? No te pierdas nuestra galería: Trucos para reducir la grasa localizada.

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