Y después del ejercicio… ¿a la ducha?

Después de una buena sesión de ejercicio intenso, una duchita… ¿o no? ¿Deberíamos esperar un poco o es bueno ducharnos inmediatamente después? Te lo claramos.

ducha ejercicio

Después de una buena sesión de ejercicio intenso, una duchita… ¿o no? ¿Deberíamos esperar un poco o es bueno ducharnos inmediatamente después? Te lo claramos.

 

Cuando hacemos ejercicio y sudamos, lo que nos apetece después es meternos de cabeza en la ducha para quedarnos como nuevos, pero hay que tener en cuenta algunos factores. Es el sudor, precisamente, uno de los mecanismos que tiene nuestro cuerpo para regular la temperatura corporal, que aumenta siempre cuando se hace ejercicio. Por ello, el tema de ducharse inmediatamente después de la actividad deportiva es controvertido, ya que exponemos el cuerpo a un cambio muy brusco de temperatura.

 

En el sudor influyen los grados del lugar en el que practicamos deporte (si hace mucho calor, sudamos más), la intensidad del ejercicio (mayor intensidad provoca más sudoración) y las características genéticas de cada uno (hay personas que sudan más con el esfuerzo que otras). Teniendo esto claro, la recomendación es esperar unos minutos (entre 15 y 20) a que el cuerpo baje un poco de temperatura y la sudoración cese.

 

Empezar con agua muy fría o agua muy caliente no es lo más aconsejable: es preferible comenzar la ducha con agua tibia y, después, alternar unos minutos de agua caliente con otros de agua fría. Combinar ambas temperaturas es bueno para la recuperación deportiva.

 

¿Quieres saber más sobre cómo debe ser la ducha después de hacer ejercicio? No te pierdas nuestra galería:Así debe ser la ducha después del ejercicio.

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