Aprende a reconocer (y usar) las máquinas de tu gimnasio

Una mala postura en las máquinas del gimnasio puede ser peligrosa a la larga. Toma nota de estos consejos básicos para usarlas adecuadamente. ¡A por ello!

Que estés acostumbrada  a acudir al gimnasio o no hayas ido a uno desde hace meses, tenlo claro: es una de las maneras más sencillas y cómodas de practicar deporte. El frío invernal te habrá disuadido de salir a correr (aunque también puedes animarte si te preparas adecuadamente, aquí te damos las claves). El gimnasio es tu salvación en estos días en los que no te imaginas practicar bajo el viento, la lluvia o las temperaturas bajo cero. Pero lanzarse requiere, además de la constancia evidente, una serie de requisitos. Uno de los errores más frecuentes es empezar su programa sin ayuda. Para empezar con una rutina definida y adaptada a tu nivel, es necesario por no decir imprescindible que consultes un coach. Nunca empieces a usar las máquinas sin calentamiento previo: sea cual sea la intensidad de tu actividad, necesitas preparar tu cuerpo. Además de estirar y calentar, hidrátate masivamente y procura no comer antes del ejercicio.

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