Este gesto (que seguro haces) es la razón por la que se seca antes tu máscara de pestañas

Resulta que sacar y meter el cepillo para intentar regular la dosis es perjudicial para la salud de tu máscara e incluso para la de tus pestañas. ¡No te lo pierdas!

mascara de pestañas
Imaxtree

Que la máscara de pestaña es uno de los productos imprescindibles en nuestros neceseres es un hecho constatado. Que sí, no podemos vivir sin nuestro corrector de ojeras favorito y siempre buscamos la base de maquillaje perfecta, pero lo de la máscara de pestañas es otro cantar. Rejuvenece la mirada, hace que los ojos parezcan mucho más grandes y la cara más descansada. Pero resulta que hay un error que casi todas cometemos que hace que nuestro rímel se seque mucho antes de lo que debería. 

Coges la máscara de pestañas, la abres, sacas el cepillo y vuelves a meterla en el tubo, en un movimiento casi reflejo, con la intención de regular la dosis que quieres sacar. No te preocupes. Para empezar, has de sabes que no estás sola. Se trata de un error muy común que casi todas cometemos, de manera inconsciente. Pero no deberíamos, ya que es la razón fundamental de que las máscaras de pestañas se sequen antes y generen grumos, además de convertirse en causa de un posible maltrato de las pestañas. ¿Por qué?

"Cuando sacas y metes el cepillo, entra una cantidad de aire en el tubo que puede secar el producto y producir grumos", explica David Deibis, maquillador de Perricone MD. Este gesto provoca que se introduzca más aire del necesario en la máscara, favoreciendo un proceso de secado acelerado y la aparición de grumos, reduciendo la vida útil del producto. Además, en esa fase de creación grumos, la aplicación será más complicada y será difícil eliminar los bloques secos que se depositan en las pestañas, dejando un efecto apelmazado.

"El aire que entra puede incluir bacterias que corrompan el producto, pudiendo afectar a la salud de nuestras pestañas", añade Diana Suarez, directora técnica de RevitaLash Cosmetics.

¡Y no te lo pierdas! Puede que nuestras propias pestañas tengan alguna bacteria, por ejemplo si hay procesos infecciosos (conjntivitis, orzuelos…). Si ya de por sí una máscara de pestañas puede hacer que se introduzcan gérmenes en el bote con facilidad, éstas aumentan si hacemos el ejercicio de introducir y sacar varias veces el cepillo. Un buen consejo puede ser lavarlo tras cada uso, asegurando que queda perfectamente seco. No obstante, en circunstancias normales esto no es necesario, pero sí es recomendable tratar bien el cepillo y el producto sin someterlo a estrés, evitando que penetre más aire del necesario en el recipiente. “Además, dependiendo de los activos que posea una máscara, si entra aire, se facilita que se oxiden”, comenta Diana Suárez.

“Las máscaras están diseñadas con un sistema de dosificación de producto. La salida del tubo y el cepillo trabajan en conjunto para crear la dosis exacta. Intentar reducir la dosis hará que la cantidad de máscara no sea suficiente para cubrir un solo ojo", aclara Raquel González, directora de educación de Perricone MD.

¿Qué necesidad hay de jugar a inventarnos dosis de producto cuando un fabricante experto en cosmética ya se esfuerza en facilitar las dosis adecuadas? Puede no parecerlo, pero dentro del diseño de una máscara de pestañas no solo entran en juego factores como el cepillo o la fórmula. El bote juega un papel importante y está diseñado para trabajar con el cepillo, creando las dosis adecuadas. No es de extrañar, entonces, que muchas veces sea necesario volver a introducir el cepillo para sacar una segunda dosis. “Dependerá del efecto deseado, pero si se quieren unas pestañas perfectas en una sola pasada, con sacar una vez el cepillo del bote tendremos suficiente para cubrir un ojo completo”, concluye Deibis, Makeup Artist de Perricone MD.

Magdalena Fraj

Magdalena Fraj

Periodista de vocación, amante de la moda y 'beauty junkie'. Con 5 años me convertí en la estilista de mi madre y en ese momento descubrí lo que quería hacer con mi vida. Soy de las que todavía siguen viendo 'Sexo en Nueva York' en bucle y que aún suspiran por un libro en papel. En mi tiempo libre me pierdo por las calles de Madrid en la búsqueda de los mejores restaurantes italianos.

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