¿Qué pasa cuando no limpias tus brochas de maquillaje?

Si de verdad creías que no había ningún riesgo por no haber limpiado ese pincel en semanas y ahora pasarlo por tu piel, atenta a lo que te contamos.

¿Qué pasa cuando no limpias tus brochas de maquillaje?

Si mimas tu piel a diario, la desmaquillas cada noche y la cuidas para evitar problemas, ¿por qué no tienes el mismo cuidado con tus brochas de maquillaje? Limpiarlas al menos una vez por semana es esencial (algunos maquilladores afirman que es necesario después de cada uso), y es que si no pueden aparecer los siguientes problemas:

1. Tu piel puede sufrir una alergia. ¿De verdad quieres lucir una piel irritada y llena de rojeces? Aparte de por la acumulación de bacterias por los restos de maquillaje que se quedan en ella y que atacan tu piel, las fibras de la brocha se endurecen, lo que se traduce en una menor suavidad al contacto con tu rostro.

2. Los poros se obstruyen. Por todo lo anterior: al acumularse el maquillaje y la suciedad en las brochas y pasártelas por el rostro, estos restos se depositan en tu piel. ¡Aparecerán más granitos!

3. Tu maquillaje queda peor. Con una brocha o esponja de maquillaje (ya sea clásica o tipo blender) el maquillaje se reparte mejor y de forma uniforme pos tu rostro; pero si están sucias y con restos, queda desigual.

¿Qué pasa cuando no limpias tus brochas de maquillaje?

4. ¡Y de otro color! Al quedarse diferentes restos en tu brocha de maquillaje, estos puedes acabar alterando el tono de base o cualquier producto que vayas a aplicarte.

5. Problemas en los ojos. Cuando hablamos de brochas que se utilizan para el maquillaje de ojos, ya sea para sombras o delinear, debemos tener todavía más cuidado, ya que si no se mantiene una correcta higiene en ellas se puede acabar contrayendo infecciones como la conjuntivitis. ¡Y un rizador de pestañas sucio puede arrancártelas!

6. ¡Adiós, dinero! Es así: si cuidas tus brochas de maquillaje, durarán intactas mucho más tiempo y no tendrás que comprar una nueva cada poco tiempo.

¿La mejor manera de evitar estos problemas? Una vez por semana coger un cleanser específico o incluso un poco de agua y jabón neutro y limpiar tus brochas y pinceles. Y recuerda, déjalos secar al aire y sobre una superficie horizontal. ¡No correrás ningún riesgo!

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS