Estos son los trucos de Beyoncé para conseguir un maquillaje ‘segunda piel’

Su maquillador Sir John tiene todas las claves para esculpir un rostro impecable de acabado súper natural.

maquillaje beyonce segunda piel
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El maquillaje second skin o segunda piel es pura contradicción. Su objetivo es conseguir un rostro muy natural, pero de aspecto mejorado. Es decir, como si no se llevara nada de maquillaje a pesar de ser un maquillaje. Tu propia piel, pero mejor. En conclusión: una práctica de make up que solo los virtuosos de los pinceles, las bases y los correctores parecen dominar a la perfección. Sin embargo, existen trucos que podemos empezar a practicar para convertirnos también en expertas.

Sir John es uno de los profesionales que demuestran su pericia constantemente como responsable de la piel súper brillante e impecable de Beyoncé, tanto en sus apariciones públicas como en sus videos musicales. ¿Tú también quieres saber todos sus secretos? Sigue leyendo.

Trucos para conseguir paso a paso el maquillaje segunda piel de Beyoncé

1. Fundamental: el maquillaje debe hacerse en un entorno bien iluminado. Solo así sabremos cuando estamos aplicando la cantidad correcta de producto.

2. Hidrata correctamente el rostro.

3. Con la cara aún húmeda por la hidratante, aplica suavemente una pequeña cantidad de base de maquillaje con una esponja tipo beauty blender. Estas claves asegurarán que, cuando la piel esté seca, el acabado será suave e impecable.

4. Si se requiere, utiliza un poco de corrector, pero aplícalo con los dedos. El calor de las yemas de los dedos cambia la textura de este producto, logrando un acabado que se funde con la piel, mucho más adecuado para lograr un aspecto natural que si utilizamos brocha o esponja.

5. Recuerda no cubrir absolutamente todo: las pecas y los lunares forman parte del aspecto real del rostro y no los queremos esconder.

Errores frecuentes que hay que evitar a la hora de practicar un maquillaje second skin

1. Elegir el tono de la base de maquillaje equivocado. Ni demasiado clara, ni demasiado oscura. Por suerte, a día de hoy contamos con una gran selección de firmas de maquillaje que cubren un amplio espectro de diferentes tonos de piel, desde las más claras a las más oscuras.

 

2. Disponer solamente de una base de maquillaje. Ninguna mujer tiene el mismo color en toda la cara, ni tenemos el mismo tono en verano que en invierno. De hecho, la base de verano puede actuar como bronceador en un maquillaje de invierno, y la de invierno como iluminador en un maquillaje de verano. Tener la capacidad de combinar ambas le proporciona a la cara matices y reflejos, al tiempo que evita que se vea plana y monocromática.

 

3. Aplicar la base en todo el rostro. Menos es más, también en este caso. Si quieres conseguir un resultado segunda piel, tienes que decir adiós a las bases que parecen máscaras y que se aplican uniformemente de la frente a la barbilla.

 

4. Usar demasiado corrector. La forma correcta de aplicarlo, como hemos visto, es con toques estratégicos donde verdaderamente se necesita, y no dibujando líneas en zonas amplias del rostro. Esto puede enfatizar, por accidente, las imperfecciones en vez de ocultarlas de forma natural. Sir John anima a aplicar un punto en aquello que queramos camuflar, un punto debajo de cada ojo para cubrir las ojeras y un punto a cada lado de la nariz para ocultar posibles capilares rotos.

 

5. Maquillarse en un lugar poco iluminado. Y no revisar a la luz natural cuál es el resultado final. Invierte en una luz de baño más brillante o en una bombilla de simulación diurna si no dispones de un lugar con la iluminación adecuada y el objetivo es conseguir un maquillaje con un resultado muy natural.

Cristina Sánchez de Pedro

Cristina Sánchez de Pedro

No se me ocurre mejor forma de invertir mi tiempo que observando, disfrutando y escribiendo sobre aquello que más me entretiene: la moda, el cine y las series. También tengo una inexplicable atracción por los aparatos con muchos botones, por lo que estaba bastante claro que iba a terminar pegada a una calculadora, a una máquina registradora o al teclado de un ordenador. De momento, todo bien.

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