¿Y si usas tu limpiador facial para higienizar tus brochas?

No todos valen, pero algunos sí. ¿Cómo saber qué limpiador es el adecuado? Te contamos todo lo que tienes que saber para mantener tus brochas perfectas siempre.

En el mundo de la cosmética no todo vale, pero hay pequeños trucos que, en ocasiones, sirven para sacar de un apuro o acudir a la economía de guerrilla con aquellos productos que ya hay en casa. ¿Cuándo y cómo limpiar las brochasUna regla que a menudo se pasa por alto, pero es extremadamente importante en tiempos de virus, y en épocas de calma, también.  Es esencial para tener una buena higiene facial lavar rutinariamente las brochas. En palabras de Raquel González, directora de educación de Perricone MD, “recomendados lavar bien las brochas una vez a la semana, como mínimo. La limpieza frecuente no solo evita la acumulación de bacterias (lo que conduce a brotes), también prolongará la vida útil de tus brochas, a la vez que mantiene el maquillaje en perfecto estado e incluso mejora  la aplicación”. Hay docenas de limpiadores hechos específicamente para cepillos, pero has de saber que “puedes el limpiador de tu rostro o el propio jabón de manos es perfecto también para ello, eliminando por completo las bacterias”, añade Bella Hurtado desde Aromatherapy Associates.

"Las brochas se deben limpiar una o dos veces por semana. Así evitaremos que se depositen en el rostro determinadas impurezas que pueden ser focos de procesos inflamatorios o infecciosos", explica Valeria Navarro, directora técnica de la firma Boutijour. ¿Se ha acabado el jabón o el spray para brochas? Hay solución y no es espaciar el tiempo de limpieza, sino usar un aliado que se tiene en casa: el limpiador facial.

¿Sirven todos? No. "Podremos recurrir a nuestro limpiador de rostro en como higienizante de brochas solo con aquellos en formato gel o que produzcan espuma. Deberemos evitar siempre aquellos de base oleosa, ya sea en bálsamo, aceite o crema", comenta Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza. En cuanto al porqué de esos exclusivamente: "La espuma limpiará en profundidad la brocha, pero se retirará fácilmente. Si apostamos por formulaciones lipídicas, esos aceites no se retirarán igual de bien y es posible que, después, la brocha no deslice adecuadamente", comenta David Deibis, Makeup Artist de Perricone MD. 

"Recomiendo, siempre, dejar las brochas secar en horizontal y si es posible con un poco de pendiente. Debe quedar la zona de pelo en el aire. Así, se secará de forma uniforme, se evitará que acumule humedad y hongos, y no se comprometerá el pegamento, evitando que puedan caer cerdas", señala el maquillador. 

¿Nuestra recomendación? El limpiador Gentle Cleanser de Perricone MD. Es un producto suave pero efectivo. Pasa de gel a espuma, limpiando en profundidad, sin tener ningún ingrediente que pueda agredir a la brocha. Puede ser tuyo por 40 euros. 

Perricone MD
Perricone MD

También puedes hacerte con el Clarifying Foam de Medik8, un limpiador en formato espuma. El hecho de que salga ya en este formato puede facilitar la limpieza de la brocha. Además, contiene clorhexidina, un poderoso bactericida. Cuesta 34,50 euros y lo encontrarás en la web de Mumona. 

Medik8
Medik8

Cleansing Foam de Omorovicza es una espuma limpiadora que purifica y refresca. Elimina todo el maquillaje y las impurezas tanto de la brocha como del rostro. Es un limpiador perfecto para todo tipo de pieles, con capacidad detoxificante. 

Omorovicza
Omorovicza

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