Consejos de experto para disfrutar de estas Navidades sin excesos

Te contamos qué deberíamos hacer para celebrar estos días de comidas y cenas recargadas de forma saludable. No te lo pierdas ¡y disfruta!

Cena de empresa, afterwork con las amigas para el amigo invisible, comida el fin de semana con las del pueblo y claro, todas las celebraciones propias de la Navidad. Diciembre se presenta como el mes por excelencia para hacer planes sociales y ver a toda la gente que queremos y que durante el año vamos postergando.

Inevitablemente, esto trae comidas por fuera de la rutina con algunos alimentos que no consumimos en el día a día. Pero no hay que desesperarse. Es posible disfrutar de esta época del año sin saltarnos ningún encuentro y disfrutando de cada uno de ellos de forma rica pero también saludable. ¿Cómo? Así nos lo explican los expertos en nutrición de Metropolitan:

  • Compensa. Lo importante si queremos mantener una alimentación ordenada en las fiestas es el concepto de compensar. Es decir, si sabes que vas a desayunar o cenar más fuerte, intenta sumar ese día algo de actividad física y tomar una comida más liviana. Esto no quiere decir que vayas a esa reunión sin comer, porque entonces será todo lo contrario, irás con mucho hambre y comerás de más. Pero sí controla esa ingesta anterior con más vegetales o frutas, por ejemplo, y así podrás disfrutar de la cena, pero, además, comerás más moderadamente que si vas con hambre. Elige técnicas de cocción como el vapor, plancha u horno y evita frituras o ingredientes que sean más pesados y de difícil digestión, como guisos o platos con salsas muy densas. Si compensas sin comer es fácil que llegues con hambre a esa comida especial y comas con ansia o que te vayas a dormir con las tripas rugiendo lo que hará que al día siguiente tengas más hambre de lo habitual y posiblemente ganas de comer más. Eso también crea un efecto placebo en nuestra cabeza que nos hace creer que como comeremos menos a lo largo del día tenemos barra libre en esa comida generando un descontrol mayor de lo qué y cuanto comemos.
  • Di sí al dulce. El postre siempre es uno de los platos que más remordimientos de conciencia nos da, pero es posible contar con unos postres ricos y saludables. Este plato es una ocasión estupenda para introducir la fruta que no hemos introducido hasta ahora. Unas brochetas de frutas con chocolate 80% o superior derretido por encima, un carpaccio de piña con yogur natural o sopa de melón avainillada son opciones buenísimas que nos sacan de la rutina en estas ocasiones. Cuando llegue la hora de los postres elige fruta fresca a las variedad en almíbar o desecadas. Si el postre escapa de nuestro control y nos encontramos con uno que contiene mucha cantidad de azúcar, otra opción buena sería compartirlo con alguien más. Siempre habrá alguien en la mesa dispuesto a compartir el postre con nosotros porque le preocupe su alimentación de igual modo. Un poco de turrón no implica romper con una alimentación sana pero empezar a comerlo un mes y medio antes, hacerlo en cada comida y repetir varias veces junto con otros alimentos que usualmente no están presentes es un gran error en lo que se refiere a andar por la senda de la salud.
  • Regula el alcohol. Recuerda beber siempre agua si estás bebiendo alcohol. Piensa que el alcohol aporta, siempre, calorías vacías. Bebamos en mayor o en menor medida. Por eso, el consejo general es controlar la ingesta y, si no queremos excedernos, elegirlo solo para brindar y no como bebida entre la comida. Podemos optar por una copa de vino, cava o cerveza y evitar así otro tipo de bebidas blancas o destiladas que aportan más calorías. Beber agua o agua con gas siempre es una buena opción, en esta o en cualquier otra época del año, por lo que puedes optar por esta bebida para cenar y elegir el alcohol solo para el momento del brindis.
  • No te saltes comidas. Restringir nunca es buena solución, incuso si has estado todo el día picoteando entre comidas. Por lo que no recomendamos dormir sin cenar, por ejemplo. Pero sí cenar temprano, ya que es clave para que el metabolismo tenga tiempo y pueda procesar los nutrientes ingeridos de manera adecuada. Cenar temprano y sano  ayuda a mantener un peso saludable y evita enfermedades metabólicas. Además, mejorará la calidad del sueño y reducirá la acidez estomacal.
  • Relájate. Es verdad que es más fácil controlar el peso que bajarlo luego, pero es un momento del año en el que naturalmente nos desviaremos un poco y esto no está mal. No tenemos que obsesionarnos sino ser conscientes de ello y poder prever lo más posible qué, cómo y cuándo comeremos para poder organizarnos. Evita dietas restrictivas que te hagan tener más hambre y ponte objetivos realistas que puedas cumplir. Aprende a disfrutar de la buena alimentación y si te toca cocinar a ti, elige opciones sanas pero igual de ricas que cualquier otra que sea típica de las fiestas. No dejes de hacer ejercicio. El cuerpo siempre responderá mejor si se mantiene activo y en forma.

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