Ella Woodward, la chica milagro

La gurú vegana más seguida, publica sus recetas para una vida sana.

Ella Woodward, la chica milagro

Cuando una visita la casa de una superpopular gurú de la vida sana y el veganismo espera encontrarse con música new age, paz y pufs en el suelo. Pero en el apartamento londinense de Ella Woodward, autora de dos libros de recetas veganas, sin azúcar y sin gluten y archifamosa bloguera e instagramer, reina el caos. Su springer spaniel, Austin, y el de sus padres, Alfie, que está de visita, han sembrado todo el suelo de su muy posh apartamento en el barrio de Kensington de calcetines, pelotas y lo que parece el relleno de un cojín. Ella se disculpa: "Alfie está alborotado, normalmente vive en el campo". Todo muy británico. Ella lleva un pantalón de pijama y un jersey de punto, hace seis días que se ha casado con su novio, Matthew Mills, y dice estar exhausta, pero no lo parece. Su físico es el mejor testimonio de los efectos de una alimentación sana. Es esbelta y elástica como una adolescente, y su cara resplandece como si nunca hubiera conocido la polución, el estrés o la falta de sueño.

Su blog de recetas tiene casi 100.000 seguidores, y su Instagram ronda el millón. Es la gurú indiscutible de la alimentación sana en Internet y se encuentra en la cúspide con solo 24 años: acaba de publicar su segundo libro de recetas, mientras a España llega el primero, Las delicias de Ella (Salamandra), y ya está acabando el tercero. Ha abierto un restaurante de comida vegana en Marble Arch con su reciente marido, y proyectan otra apertura pronto. Todo marcha en el reino del apio y los batidos de espinacas.

Ante todo, tolerancia

Ella Woodward, la chica milagro

"Muchas veces me preguntan cuál es el secreto de mi éxito", dice con Alfie, por fin, dormido en su regazo. "Creo que es escuchar a la gente que me contacta por Internet, la interacción. También mi historia personal con la que algunos se sienten identificados". Su historia de superación es muy inspiradora y casi cinematográfica. A sus 20 años le diagnosticaron una enfermedad rara: síndrome de taquicardia postural, que la dejó en cama durante meses. Ella nunca había prestado demasiada atención a su alimentación hasta que cayó en sus manos el libro Crazy Sexy Diet, de Kris Carr, la historia de una mujer que luchó contra el cáncer terminal cambiando totalmente su dieta. "Como yo, era una mujer que no comía sano y fue capaz de cambiar sus hábitos y curarse". Así que nuestra Ella eliminó el gluten, los alimentos procesados, el azúcar, el pescado y la carne y fue registrando sus recetas y progresos en un blog (deliciouslyella.com). En un plazo de 18 meses desde su cambio de dieta y de hábitos, la enfermedad remitió y ahora lleva una vida normal: hace yoga, pilates boxeo, y ayuda a otros a comer un poco más sano. "No podía hacer prácticamente nada, me pasaba el día en la cama. Creo que, como me pasó a mí con aquel libro, a la gente que me sigue les ayuda saber que, si hasta una adicta a las chucherías puede cambiar su estilo de vida, ellos también pueden. Mi objetivo es mantener esto accesible para todo el mundo y no sermonear". Se debe a su público hasta el punto de incluir en su libro algunos de los comentarios que más le han emocionado sobre los cambios de vida que ha inspirado. En el apartamento de Ella hay polaroids de la boda esparcidas por una mesa. Su cocina está equipada con toda clase de aparatos para triturar, moler y licuar con los que hace sus hipervitaminados smoothies, que ocupan un apartado completo de su libro. "Si solo pudiera dar un consejo a alguien que quiere cambiar su estilo de vida es que empiece muy despacio. Por ejemplo, añadiendo una pieza de fruta y verdura a cada una de las comidas", cuenta.

Su Londres querido

Ella Woodward

Ella se define como una "londinense de corazón". Excepto durante sus años de estudios en Escocia y unos meses en Los Ángeles, siempre ha vivido aquí. "Me gusta su diversidad, pasas de ese carácter monumental y grave de Central London a lo más cool en Shoreditch, es como si estuvieras en una ciudad diferente. Muy cerca de la ciudad hay zonas verdes inmensas como Richmond Park, donde incluso se pueden ver ciervos. Lo mejor de Londres es también lo peor: es tan grande que es inabarcable". A un buen trecho de su apartamento, en las inmediaciones del Hyde Park, uno de sus lugares favoritos de la ciudad, está su restaurante The Mae Deli (21 Seymour Place). "El nombre es una combinación de mi nombre y el de Matt. Él lleva la parte empresarial y yo la creativa. Después de tanto interactuar con la gente que hace mis recetas en Internet, me gusta verles cara a cara en el restaurante". Y eso son muchas caras. The Mae Deli es un hervidero de oficinistas a la hora inglesa del almuerzo devorando su hummus, su falafel de tomates secos, su ensalada de verduras asadas o de brócoli y tahina. Todas sus recetas son sencillas, accesibles y nada aburridas. "Es importante no entender los hábitos sanos como una dieta, no enfocarlo desde la privación. La comida vegetariana es una fuente de placer", defiende Ella.

Dejando a un lado su vertiente sana, Woodward es una chica de 24 años como cualquier otra. Le gusta estar con su familia y amigos, que viven también en el barrio de Kensington, escuchar cheesy pop (que se puede traducir como pop hortera, léase Justin Bieber o Rihanna) mientras cocina, y leer libros de autoayuda. En este año de sobresaltos, no todo han sido buenas noticias. Su padre, el diputado tory que se pasó al partido laborista, Shaun Woodward, y su madre, Camilla Sainsbury, heredera de la dinastía propietaria de los populares supermercados Sainsbury, se han separado después de 28 años de matrimonio. Y, por si fuera poco, los medios ingleses han relacionado sentimentalmente al padre con otro hombre, Luke Redgrave, a la sazón sobrino de Vanessa Redgrave. De nuevo, todo muy brit. Pero no hay mal que cien años dure o que la quinoa no cure. "¡Creo que hasta mi carácter ha cambiado desde que cambió mi alimentación!", cuenta sonriente Ella, la vegana hasta ahora imperturbable.

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