La guía definitiva para acertar con la lista de la compra

Las improvisaciones nos enamoran, salvo cuando nos hacen perder un tiempo valioso. Te damos las claves para organizarte y acertar a la hora de hacer la compra.

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Improvisar está muy bien, pero hay para ciertas cosas que no ayuda demasiado. A la hora de hacer la compra, mejor ir con todo pensado. Aunque no puedas evitar el famoso "me he olvidado de esto" que te lleva al supermercado un jueves a las 10 de la noche, sí que con una organización mínima puedes conseguir reducir estos momentos de pánico. 

Procura elegir un día a la semana para hacer sí o sí la compra. Puede que surjan imprevistos, pero si fijas un momento concreto te despistarás menos y conseguirás llenar tu nevera de forma inteligente y adaptada a tu ritmo de vida. El domingo es el día estrella para realizarla: te permite anticipar todas las comidas de la semana. Estarás más relajada y sobre todo tendrás más tiempo para comprar y saber lo que realmente necesitas.

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Llega siempre al supermercado con la lista de la compra: no solo evitará que se nos olviden cosas y tengas que dar otro viaje a la tienda, además, te ayudará a cuidar la línea. Si vas improvisando y cogiendo productos según vas pasando por los diferentes pasillos del establecimiento, caerás en la tentación y te llevarás alimentos que no necesites y que, probablemente, no ayuden a llevar una dieta sana.

Otra regla básica: nunca acudas al supermercado con el estómago vacío. Te entrarán aún más ganas de lanzarte a por el primer producto de consumo rápido. Ve después de comer y procura tener en mente que es una compra de planificación para los días por venir. ¿No querrás que se te acabe todo lo que has comprado el mismo día, verdad?

¿Qué no debe faltar en tu lista de la compra?

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Que sigas o no una dieta, hay básicos imprescindibles que no pueden faltar en ningún carrito para una alimentación sana: lácteos desnatados, frutas y verduras frescas, pescados poco grasos como la merluza, la lubina, el lenguado o la trucha, carnes magras como la de conejo, pollo, pavo y ternera y productos integrales como la pasta, el arroz y el pan.

Procura congelar, siempre que puedas, estos alimentos. Los tuppers serán tu salvación en la oficina o al llegar cansadísima del trabajo y sobre todo, te evitarán devorar un plato preparado, que suele contener un extra de azúcares y grasas. Las frutas y verduras tienden a perder sus propiedades si no se consumen de forma inmediata: la vitamina C es, en este sentido, la más vulnerable. Sensible al calor, la luz y al oxígeno, es la que más tenderá a desparecer en las frutas y verduras cortadas.

¿Y si me doy algún capricho? Puedes por supuesto incluir en tu cesta semanal un pequeño placer, relativamente saludable. Procura apostar por alternativas más sanas en la medida de lo posible: helados con un mayor componente de fruta, queso light o una pizza vegetal pueden ser buenas opciones para disfrutar sin sentirse culpable.

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