Latas de conservas: ¿Podemos comer exclusivamente de conservas? ¿Es sano?

Acudimos a los expertos en nutrición para que nos ayuden a alimentarnos de la mejor manera posible y sin caer en comida poco beneficiosa para nuestra salud.

son sanas las latas de conservas
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Las despensas se han llenado de conservas, legumbres y pastas, una comida que se parece muchísimo más a la que practicaban nuestros abuelos que a la que estábamos desacostumbrados. Las recomendaciones sanitarias nos apuntaban a este tipo de alimentación a la que habíamos ido quitando peso e importancia. La comida rápida, los frescos y los productos preparados ultracongelados habían ganado la partida a las conservas y las legumbres (tan aconsejadas por nutricionistas), pero ¿es mejor comer conservas que frescos? ¿Es sano comer de conservas?

Los expertos en alimentación nos las recomiendan como base de una despensa perfecta (y más en tiempos de confinamiento). "Se aconsejan alimentos que ya vengan cocidos, como por ejemplo las legumbres o verduras en lata o bote de vidrio, que tienen además una fecha de caducidad a largo plazo, o aquellos que se pueden comprar crudos, como legumbres secas o arroz", aconseja Luis Cabañas, secretario del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas. Dentro de este almacenaje adecuado a nuestra salud y nutrición se desaconseja la pasta elaborada con harinas refinadas. “Se trata de un alimento nutricionalmente superfluo que no aporta ni vitaminas ni minerales. En caso de querer consumirla, mejor integral; sin embargo, es preferible utilizar ese espacio para legumbres”, afirma. Por lo que se refiere a las latas y conservas, como atún, sardinas o moluscos, son algunos de los productos estrella debido a que ocupan menos volumen, no requieren refrigeración y su fecha de caducidad es lejana en el tiempo. Eso sí, recomiendan que siempre sean con aceite de oliva virgen, evitando aceites refinados, o en su defecto al natural, concluyen.

Pero... ¿podemos fiarnos de las latas de conservas?

Itziar Digón, psicóloga nutricionista (c/ Don Ramón de la Cruz 36, 28001 Madrid), nos habla en favor de este tipo de alimentación de la que tanto estamos haciendo uso durante la cuarentena: "las conservas mantienen sus propiedades nutricionales del alimento original. Así que resultan muy útiles cuando por circunstancias diversas no se dispone a diario de alimentos frescos".

Pero, pese a lo que nos explica Itziar todos tenemos un concepto un tanto peyorativo de las mismas a lo que apunta "las conservas perdieron prestigio hace un tiempo por su calidad de conservación pero hay productos realmente buenos nutricional y organolépticamente hablando. En España, las conservas más comunes son el atún, sardinas, mejillones, legumbres, algunas frutas y hortalizas pero el mercado cada vez ofrece opciones más selectas para elaborar platos de lo más gourmets (almejas, pulpo, caza…)".

¿Qué fallos podrías encontrar a este tipo de alimentación?

"En líneas generales pueden incluir más sal, azúcares o conservantes. Así que las personas que sufren diabetes, hipertensión u obesidad… tienen que ser más cuidadosas con su consumo", nos aclara Itziar Digón. Y continúa destacando las virtudes que son claramente mayores que los contras "nutricionalmente hablando, las proteínas, hidratos de carbono y grasas no se ven afectados en la conservación; tampoco la gran mayoría de minerales y las vitaminas liposolubles A, D, E y K. Sin embargo, como el proceso de elaboración de las conservas requiere calor, sí pueden reducirse las vitaminas hidrosolubles C y B".

RECETAS

Le pedimos a Itziar Digón que nos ayude con propuestas de alimentación basas en conservas para potenciar nuestra creatividad y redescubrir este sistema de conservación sin aburrirnos y manteniendo una dieta completamente equilibrada y con todos los ingredientes snutricionales necesarios. 

1. Ensalada de pimientos con ventisca de bonito y almendras tostadas. Poner de base en una fuente pimientos rojos en tiras y colocar una capa de ventresca de bonito por encima. Añadir almendras recién tostadas. Aliñar con escamas de sal y AOVE.

2. Taco de atún con verduras. Extiende un wrap y úntalo con guacamole, encima unas hojas de lechuga y brotes verdes. Coloca un buen taco de atún y condimenta con un preparado de vinagreta con pimientos, cebolla, tomate y pepino. (Puedes añadir jalapeños para darle toque picante).

3. Pulpo con huevo pocho y trufa. Cocina un huevo poche por persona y sirve en un cuenco con 2 sardinas. Adorna con crema de trufa el huevo.

4. Chipirones encebollados con tomate natural y trufa. Poner a pochar en una sartén cebolla a fuego lento, cuando esté casi lista añade tomate natural en tacos. Colocar en un plato los chipirones sobre esta cama de cebolla y tomate y condimentar con un toque de crema de trufa.

5. Ensalada de sardinas, tomate y queso feta. Decorar con cebollino y germinados.

6. Bocaditos de ventresca. En una cuchara sopera colocar una porción de ventisca de bonito en aceite de oliva; añadir una Liza de escamas de sal, tomillo y 1/4 de tomatito cherry.

7. Aperitivo de sardinillas con wasabi y AOVE. En una cucharada sopera añadir 1 sardinilla, con un chorlito de AOVe, 1 hoja de perejil y un guisante de wasabi.

Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Vivía dividida entre ser escritora, panadera o guionista de cine. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea en torno a un plato de comida. Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No recibí la llamada de la medicina, como le hubiera gustado a mis padres, pero sí sentí la necesidad de buscar el bienestar de los demás y a eso me dedico, humildemente, con mi pluma o mi teclado, desde aquí, todos los días.

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