Llévate la comida al trabajo y acierta con tu menú: 10 claves para conseguirlo

Llevarnos la comida en el taper tiene muchas ventajas, ¡descubre cómo conseguirlo!

Llévate la comida al trabajo y acierta con tu menú

Sí, comer de taper en la oficina tiene muchas ventajas. La primera de ellas es la económica, pero también lo es que controlamos lo que comemos, la calidad del aceite con el que se cocina y los puntos de sal o azúcar. En definitiva, es mucho más sana y también puede ser mucho más sabrosa. 

Las claves para acertar con nuestra comida de taper en el trabajo, según Eva Celada en su libro La Cocina del Taper (publicado por Alianza Editorial), son:

1. Que la comida que preparemos sea variada. Si comemos todos los días ensalada de pasta acabaremos tan hartos que aborreceremos llevarnos la comida. Congela platos que puedas llevarte y comer la semana siguiente como carne guisada, albóndigas, bonito con tomate o legumbres estofadas.

2. Que los platos sean caseros. Hechos en casa expresamente para comerlos en el taper. Un buen calendario de comidas de toda la familia te ayudará a planificar la comida que te llevarás a la oficina.

3. Queda prohibido comer las sobras del día anterior. La tortilla seca o el filete empanado de la cena nunca debe ser la comida del día siguiente. No estarán igual de buenos y no nos gustará tomarlos otra vez. El momento de la comida tiene que ser un momento de placer.

4. La comida tiene que ser vistosa, con colores diferentes, puesta a ser posible en una fiambrera con compartimentos que nos permita tener un plato principal y guarniciones por lo que será mucho más divertido y apetecible tomarlo. También se puede complementar con frutos secos, queso en porciones y, por qué no, un bombón.

5. El menú que nos llevemos debe ser equilibrado, nada de comer cualquier cosa porque no lo hemos pensado. El fin de semana haremos un calendario de comidas para llevar y éstas deben complementarse con las cenas, procurar que tengan proteínas, carbohidratos y verduras. Una pechuga de pollo con arroz y guisantes es un buen ejemplo, de postre siempre fruta, también lo es un pastel de pescado con ensalada de arroz y tomates cherry.

Llévate la comida al trabajo y acierta con tu menú

6. Que el menú sea fácil de transportar. Empeñarnos en llevar sopas o caldos a la oficina no es buena idea, podemos tomarlas por la noche. Deberemos tener dos o tres fiambreras adecuadas herméticas y que puedan calentarse en el microondas. Cuando lleguemos al trabajo procurar mantener la comida en frío. El aliño de las ensaladas podemos llevarlo a parte en un pequeño tarro de cristal o comprar en el super sobrecitos de aceite y vinagre.

7. Comer en la oficina como si fuera nuestra casa. ¡Si es posible no comer en el propio taper! Calentar la comida en el taper y servirla en un plato, aunque sea desechable. La mayor parte de los centros de trabajo tienen una zona para comer, sacar un pequeño mantel individual, poner bien los cubiertos, el vaso y el agua o lo que bebamos, comer tranquilamente sin trabajar... Es necesario para que la comida nos siente bien y el momento de comer sea un momento de relax.

8. Cuando el taper es para los niños hay que ser muy prácticos. Es importante que la comida le guste, sino la tirará o se la dará a un compañero con más apetito. Hay que tener en cuenta la edad. A los más pequeños es aconsejable ponerles cosas fáciles de comer, desde un sándwich de paté que podemos hacer nosotros como por ejemplo de queso filadelfia con salmón o jamón de york y maíz, a quesito en porciones.

9. No todas las recetas son aptas para la fiambrera. Evitar las salsas agrias y las mayonesas, salvo las que se pueden incorporar en el momento de comer. Las ensaladas se aliñan en el momento de comer y si se quieren convertir en un plato único habrá que añadir proteínas: atún, jamón de york, pollo… Las verduras deben cocerse al dente para que al calentarse no se pasen. El pescado deberá ir siempre en lomos, el rebozado es muy buena opción. El arroz del taper debe ser de grano largo. Las tortillas deberán estar bien hechas ya que las muy jugosas no son aconsejables para mantener a temperatura ambiente.

10. Y sin fiambrera también se puede comer en la oficina. Tras el trabajo muchas veces no vamos a casa y no queremos ir cargados con la fiambrera, para ese día un buen bocadillo siempre es una opción, la proporción perfecta tiene proteína, vegetales y algún topping. También empanadas, tartas de carne, hojaldres, tarrinas… todas ellas se pueden llevar en papel de aluminio previamente envueltas con papel de cocina.

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