¿Para qué sirve cada vitamina? Estas son las que necesitas para afrontar el otoño

Aumenta su consumo estas fechas para proteger tu salud.

Pexels

Sabemos que tenemos que cuidar la alimentación durante todas las épocas del año, pero es en el otoño -una estación de transición y de cambios de temperatura muy pronunciados- cuando debemos de prestar especial atención a lo que comemos. Durante esta época pueden comenzar a establecerse en nuestro día a día condiciones climatológicas adversas como el frío, la lluvia, la humedad o el viento, y por ello somos mucho más propensos a constiparnos o encontrarnos físicamente peor.

Es por ello por lo que debemos elegir productos propios de la temporada que contengan vitaminas esenciales, tan importantes para gozar de un buen estado de salud. Pero, ¿para qué sirve exactamente cada vitamina y dónde podemos encontrarlas? Sigue leyendo...

Pexels

Vitamina A

La vitamina A o retinol es un nutriente liposoluble esencial con funciones antioxidantes muy importantes para la piel. Nos ayuda a mantener la hidratación y la elasticidad de la piel. Como posee una función antioxidante muy importante, puede prevenir la aparición de radicales libres, que son los responsables del envejecimiento de la piel. Consigue dar uniformidad a la superficie cutánea mejorando la textura y el tono. Y, además, favorece la producción natural de colágeno

Los alimentos ricos en vitamina A son las verduras y hortalizas como la calabaza, las acelgas, la zanahoria, el boniato, las espinacas, la batata, el brócoli y los guisantes” asegura Andrea Cañas, nutricionista del café Run Run Run -famoso por sus saludables cartas- . En cuanto a frutas, el caqui es una de las que posee mayor concentración de vitamina A.

Vitamina B

Las vitaminas B ayudan al cuerpo a obtener energía de la comida, y entre otras cosas, también ayudan a formar los glóbulos rojos. Se pueden encontrar en alimentos como el pescado, el pollo, la carne de res, los huevos y los productos lácteos.

Pexels

Vitamina C

“La vitamina C o ácido ascórbico es un nutriente hidrosoluble esencial con una gran potencia antioxidante. Es la madre de las vitaminas por excelencia. Defiende nuestro sistema inmune contra los ataques externos y potencia la absorción del hierro, cuya falta se relaciona con la fatiga y dolores de cabeza. También ayuda a que generemos más fagocitos, un tipo de glóbulos blancos que nos ayudan a defendernos de los microorganismos externos. Además, mejora la apariencia de la piel envejecida por el sol, al reducir las manchas hiperpigmentadas”, asegura Andrea.

¿Qué alimentos contienen vitamina C? Frutas como el kiwi, la chirimoya, el caqui, el pomelo, el limón, las mandarinas, los lichis y, por supuesto, las naranjas. También verduras y hortalizas como el brócoli, la coliflor, los guisantes o los pimientos.

Vitamina D

En otoño, la reducción de la exposición solar provoca un déficit de vitamina D, un nutriente esencial y con una función determinante en la salud ósea. Así que debemos estar más pendientes de su consumo evitando que baje en esta estación y, sobre todo, de cara al invierno”. Los pescados azules como el atún, salmón, caballa y sardina son ricos en vitamina D. Y en cantidades menores aportan la yema de huevo y los hongos o setas, dependiendo de la especie.

 

 

 

Continúa leyendo