¿Tienes una relación complicada con la comida? ¿Estas siempre a dieta pero te mereces saltártela?

El 45% de los niños españoles son obesos. Somos lo que comemos, pero también lo que comían y cómo lo hacían nuestros padres. Cuando sentimos ansiedad comemos, engañándonos y pensando que así la ansiedad desaparece pero lo que hacemos es tapar un malestar o una incomodidad. Te explicamos porqué se produce este vicio vicioso.

eliminar vicios con la alimentación
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El 45% de los niños españoles son obesos. Somos lo que comemos, pero también lo que comían y cómo lo hacían nuestros padres. Charlamos con la Nutrynanny sobre alimentación y educación.

Lucía Bultó, especialista en educación alimentaria y autora del libro “Los consejos de Nutrinanny”, nos responde a tres preguntas que hablan de la relación de la alimentación infantil con la obesidad. 

¿Cómo influye la relación de una madre con la comida con la que tendrá su hija?

"Lógicamente los niños –y las niñas en particular- mimetizan mucho la manera de alimentarse de su madre. Si la madre tiene una figura/imagen que les gusta, seguramente imitarán sus hábitos. Si no les gusta, los rechazarán. Por eso es muy importante que la madre tenga unos conceptos claros y definidos de lo que es la alimentación equilibrada y adecuada para sus hijos".

¿Madres exigentes= hijas con problemas de alimentación?
"No es una fórmula matemática, pero sí frecuente. Cuando la madre se estresa, angustia o controla en exceso la alimentación de sus hijas, estas pueden volcar en su propia alimentación inseguridades y errores importantes".

Cuando somos bebés y lloramos nos dan de mamar, cuando vamos al médico nos dan una chocolatina… por educación nos enseñan a convertir a la comida en un recurso contra el dolor. ¿Es muy peligrosa esta conducta? ¿Deberíamos de cambiar esos patrones?
"La comida y los alimentos nunca deberían ser premios ni castigos. Lógicamente situaciones límites pueden aconsejar dar un poco de chocolate o un caramelo a un niño que se ha hecho daño, que está triste o que psicológicamente le ayude a superar un momento determinado. Es muy diferente esta actitud a frases como “a la cama sin cenar”, “tómate la verdura y te daré un helado” o “si no acabas el plato, te lo pondré a la hora de la cena”. 


Pero aún hay mucho más porque, ¿qué pasa si llevamos toda la vida a dieta o tenemos una relación complicada con la alimentación? Sumati Díez QuerolCoach nutricional y experta en gestión del hambre emocional y autora del libro "Tu relación con la comida habla de ti", nos explica que nuestra relación con la comida se fragua en la infancia. Pero hay más, también ha encontrado patrones comunes en cómo la forma en la que nos relacionamos con nuestros hijos a la hora de comer (no solo lo que les demos de comer) va a marcar la forma en la que ellos se relacionarán con la comida en el futuro. 

Si quieres saber cómo solucionar estos hábitos que ya tienes instaurados en tu vida o quieres que tus hijos no padezcan vicios innecesarios te ayudamos de la mano de Sumati Díez Querol que nos responde a estas preguntas que seguro que tú también te has hecho en alguna ocasión. 

¿Por qué cuando tenemos ansiedad lo pagamos con la comida?

"Porque son patrones, que posiblemente adquirimos en la niñez o en la adolescencia, que nos ayudaron en un momento de nuestra vida a hacer frente a la incapacidad de gestión emocional cuando no teníamos todavía los recursos suficientes para afrontar lo que vivíamos de otra manera. De esta forma, instauramos un hábito, por ejemplo: cuando siento algo que me genera incomodidad, como. De adultos seguimos utilizando ese mismo patrón y cuando sentimos  ansiedad comemos, engañándonos y pensando que así la ansiedad desaparece pero lo que hacemos es tapar un malestar o una incomodidad".

"Al reconocer el patrón que seguimos, incluso descubrir cuándo y cómo se creó, podemos conscientemente buscar nuevas herramientas para hacer frente a la ansiedad sin necesidad de comer. Y posiblemente estos nuevos recursos nos ayuden, de verdad, a reducir la ansiedad: ejercicios de relajaciones o respiraciones, meditaciones, yoga, etc".

¿Qué tiene la comida basura que la asociamos como solución a los problemas?

"El organismo está preparado para la escasez pero no para la abundancia. Por ello, tiene uno y mil mecanismos para almacenar nutrientes o segregar endorfinas con ciertos alimentos calóricos (chocolate, por ejemplo) para sobrevivir en momentos de escasez. Así, almacena nutrientes para tener una reserva y  genera endorfinas con alimentos que nos aportan mucha glucosa, que nuestro cerebro necesita continuamente, para seguir realizando las funciones básicas del organismo en esos momentos de urgencia. ¿Qué es lo que ocurre en nuestra sociedad? Que esta ha cambiado mucho, es más habitual problemas por exceso de alimento que por defecto, pero en cambio la respuesta del organismo sigue siendo la misma. Cuando comemos chocolate sentimos bienestar a nivel físico y por ello conectamos este alimento con esta sensación que, por cierto, dura unos minutos solamente". 

"Por otro lado, cuando hablamos de hambre emocional, nos referimos a un hambre irracional que nos lleva a autosabotearnos para gestionar erróneamente un problema. Probablemente detrás de ese hambre emocional haya mucho "control" y muchas " dietas", que nos llevan a querer hacer justo lo contrario de lo que nos han dicho siempre que teníamos que hacer. La comida basura es lo prohibido y genera la adrenalina y la emoción que posiblemente no sintamos que está presente en nuestra vida y, menos cuando tenemos un problema".

La comida como premio: Ir a comer o cenar "porque nos lo merecemos" ¿puede acabar generando asociaciones peligrosas con la comida?

"Efectivamente, cuando utilizamos la comida como premio o como castigo estamos generando una relación con ella que va mucho más allá de la función principal que esta tiene: nutrirnos para obtener energía. Lo ideal sería premiarnos con alimentos sanos que nos aporten energía, pero solemos hacer justo lo contrario y celebramos nuestro cumpleaños con un pastel lleno de azúcar que afecta a nuestra microbiota, genera excitación al principio y luego mucho cansancio y afecta negativamente a nuestra salud en general".

¿Cómo cambiar hábitos alimenticios viciados desde la infancia?

"Desde mi punto de vista en primer lugar evitando las dietas o cualquier otro hábito que reconozcamos que viene de atrás y que supone un control, ya sea desde la obligación o desde la prohibición de ciertos alimentos, en nuestra relación con la comida. En segundo lugar, propondría un trabajo personal para detectar todos esos hábitos alimenticios viciados para poner nombre y buscar la causa que hay detrás, lo que nos hizo introducir ese hábito en nuestra vida".

"Y desde aquí, podríamos empezar a generar hábitos amorosos hacia nosotros mismos con la intención de cambiar la relación viciada con la comida. Sería cuestión de poner consciencia en la relación con la comida y evitar dejarnos llevar por el piloto automático, y así,  elegir lo que queremos comer desde la escucha de las necesidades del cuerpo".

¿Qué no deberíamos hacer nunca con nuestros pequeños?

  • Chantaje emocional con la comida: "si te lo comes eres un niño bueno"
  • No dar ejemplo con nuestros hábitos de vida
  • Generar un espacio de estrés obligándoles a comer
  • Decirles nosotros lo que "deben" comer y evitar que conecten con su sensación de hambre y saciedad
  • Que no participen en la cocina o coman solos y a horas diferentes a las nuestras

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