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Todas las claves para llevar una buena alimentación en primavera

El cambio de ritmo y de rutina con la llegada del buen tiempo puede afectar a nuestra salud en muchos aspectos. Las fluctuaciones en los horarios de las comidas, la falta de hidratación, el abuso de comida calórica, las bebidas azucaradas... Estos hábitos pueden repercutir de forma muy negativa en nuestra dieta.

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Mantener una buena alimentación estos meses de frío-calor que preceden al verano es mucho más importante de lo que parece, ya que nos encontramos en medio de lo que se denomina "astenia primaveral", una época en la que nuestro cuerpo se está acostumbrando a que los días sean más largos y a los cambios bruscos de temperatura. Es normal que el comienzo del buen tiempo, unido a esos cambios bruscos de temperatura (un día de sol precedido por dos de lluvia pueden debilitar nuestro ánimo y nuestra energía) provoquen debilidad física, sensación de cansancio, deshidratación y por ende, un mal equilibrio en nuestro cuerpo. 

Desde Cocopí, plataforma de comida tradicional a domicilio, nos lo dejan bien claro: lo más importante es seguir una dieta completa, variando los alimentos, adaptándolos a las necesidades y aprovechando aquellos que son idóneos en cada estación. Es muy importante pensar en la composición de los alimentos de temporada, sobre todo en las frutas y verduras, para utilizar aquellos que nos aporten las vitaminas, los minerales y la hidratación más idóneos para la estación. Asimismo, para que la transición del invierno al verano sea saludable, es importantísima una alimentación que estimule nuestro sistema inmunológico, facilitando la producción de vitamina D. 

Si quieres saber más, aquí dejamos los consejos de alimentación en primavera para que adaptes a tu rutina o compruebes cómo de buenos son tus hábitos en esta época del año. Palabra de los expertos de Cocopí. 

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Hidratación

Es una de las partes más importantes de la rutina. Es fundamental una buena hidratación para poder sobrellevar los cambios bruscos de temperaturas y por ello, se debe incrementar la ingesta de agua así como de frutas y verduras. 

Elimina las bebidas calóricas

Los meses de primavera y según se va acercando el verano, apetecen mucho más esas bebidas refrescantes llenas de azúcar pero cuyo efecto real es el contrario. De hecho, las bebidas azucaradas como refrescos y zumos embotellados, restan energía a tu organismo y provocan un pico de azúcar en sangre. Para evitar esto y estar hidratado reduce su consumo y sustitúyelas por aguas con sabor e infusiones. 

Sigue una dieta mediterránea 

Utiliza el aceite de oliva como una de las principales grasas, consume diariamente fruta, verdura, proteína y alimentos procedentes de los cereales no refinados, modera la ingesta de carnes rojas, aumenta el consumo de pescados y huevos, come muchas legumbres y evita los alimentos procesados, los dulces y los pasteles.

Consume alimentos de temporada.

En esta época hay muchas frutas y verduras que son ricas en antioxidantes (vitaminas A, C, E) y nos ayudarán a protegernos de los rayos del sol. Alimentos como el ajo, las fresas, los kiwis o las verduras de hoja verde son propios de la temporada de primavera y aportarán ese extra para cuidarnos por dentro y por fuera. 

Cuida las cantidades

Hay que intentar no excederse con las cantidades de comida y huir de las comidas copiosas, para que nuestro organismo no tenga que trabajar en exceso a la hora de las digestiones. 

Incrementa la actividad física

Para no aumentar de peso y luchar contra esa debilidad que se genera en los meses de cambio, es importante realizar actividad física moderada o suave. Es recomendable aprovechar el buen tiempo para ir a todos los sitios a pie o hacer deporte al aire libre. 

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