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El radical cambio de look de Charlene de Mónaco: de media melena bob al rapado más punk

Después de tres meses en un discreto y segundo plano, la esposa del príncipe Alberto ha reaparecido con un nuevo estilismo que no ha dejado indiferente a nadie.

Charlene de Mónaco cambio de look radical
La princesa Charlene de Mónaco durante la tradicional ceremonia del árbol de Navidad como parte de la temporada navideña en Mónaco | Fuente: Gtres

La historia de una estrella de Hollywood que se convirtió en princesa. Parece el guión de una película pero, en realidad, todos conocemos la vida de Grace Kelly, quién personificó la elegancia, la real, con ese halo de sofisticación de las actrices y mujeres de su época.

Su nombre se convirtió en sinónimo de glamour refinado y un giro clásico, pero elegante de la feminidad. 50 años después de su debut, cuando Charlène Wittstock, una nadadora olímpica de Zimbabue y Sudáfrica, se comprometió con el príncipe Alberto de Mónaco, el hijo de Grace, en 2010, la presión para ofrecer una versión del siglo XXI de la imagen de su difunta suegra fue inmensa

Pero, parece que Charlène nunca ha encajado en el complejo entramado de los Grimaldi, como Meghan Markle en la familia real británica). Con un semblante impasible y siempre muy seria, este comportamiento podría tener una explicación según las últimas publicaciones del Paris Match: "Carolina apenas esconde su decepción. Sus miradas heladas hacen que Charlène se estremezca" y añadía: "Mónaco es un pueblo poblado por tiburones y víboras". Sea como fuere, la exnadadora ha encontrado su lugar en el principado y en los últimos meses ha dado un giro de 180 grados a su imagen, corte de pelo incluido. Una nueva versión de sí misma, más feliz y auténtica, en lo que parece una auténtica declaración de intenciones: aquí está la verdadera Charlène. 

Charlene septiembre bob
El príncipe Alberto II de Mónaco y la princesa Charlene de Mónaco asisten a la Gala de Montecarlo por la Salud Planetaria, el 24 de septiembre | Fuente: Gtres

Una cosa está clara: Charlène no es una princesa de cuento de hadas. Durante su trayectoria como miembro en activo de la casa real de Mónaco, siempre ha destacado por hacer las cosas a su manera y tomando distancia con el resto de princesas europeas, incluyendo a sus cuñadas Carolina y Carlota, quienes han llegado a cuestionar en más de una ocasión a la exnadadora olímpica.

El pasado septiembre, la princesa se alzaba con la medalla de oro en la competición de bicicleta acuática entre las islas de Córcega (Italia) y Mónaco, un reto para el que estuvo entrenando sin descanso durante meses. Después de tres meses en un discreto y segundo plano, la esposa del príncipe Alberto ha reaparecido con un nuevo estilismo que no ha dejado indiferente a nadie.

Charlene de Mónaco cambio de look
Fuente: Gtres

Ha sido en la ceremonia anual de encendido del árbol de Navidad y el mercadillo instalado en el palacio de Mónaco, donde ha lucido su nuevo corte de pelo, muy radical y con una clara estética punk: media cabeza rapada y flequillo.

La princesa ha dado el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas con un peinado extremo, en las antípodas de lo que otras princesas y reinas europeas suelen llevar, que optan por una media melena peinada con ondas o larga. Pero, además del corte de pelo, Charlène se ha oscurecido varios tonos y ha pasado de rubio platino a un castaño claro con mechas rubias.

Charlene cambio de look radical
Fuente: Gtres

En cuanto al look, se ha enfundado un abrigo largo con estampado étnico a juego con un jersey de cuello vuelto en color negro, y una mascarilla con lentejuelas doradas y negras que no ha impedido ocultar su cara de felicidad cuando entregaba los regalos a los niños que allí se congregaban.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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