Rizos: Los mejores consejos para cuidarlos

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El pelo rizado es una fuerte tendencia en las antípodas del imperialismo del pelo liso. De las Meninas a los desfiles de Etro o Saint Laurent, repasamos su 'turbulenta' historia y te proporcionamos un manual de uso.

Rizos

 A cada cambio social, su corte de pelo; a cada época, su reivindicación capilar: el corte garçon de la Belle Epoque, la cabeza afeitada en los años de Thatcher, el pelo largo de los hombres al estilo antiguo testamento en tiempos de la guerra de Vietnam... ¿y los rizos para la década de 2010? Entre la celebración de la herencia cultural africana y la hegemonía de marcas "pronatural", los rizos parecen reinar hoy. No es que antes hubieran sido prohibidos por el Código Penal, pero digamos que a menudo hemos tratado de domesticarlos, cuando lo ideal sería todo lo contrario: liberarlos. En efecto, muchos historiadores recuerdan que los rizos eran considerados símbolo del mal o de suciedad (como las pecas). Las mujeres ya querían alisarse el cabello en el Antiguo Egipto; en cambio, el Imperio Romano optó por un posicionamiento prorrizo, al igual que en tiempos de Velázquez si recordamos la ondulada cabellera de las meninas muy a la manera de Carrie Bradshaw. Como ha señalado el antropólogo Françoise Gründ-Khaznadar, el pelo liso o bien trabajado sería señal de socialización, mientras que los bucles evocan al salvajismo.

Hoy en día, "se aprecia una reducción en el uso de alisadores y planchas para el pelo, y un mayor uso de productos para el cuidado de pelo rizado. La tendencia partió de Estados Unidos y es muy visible en Brasil desde hace cinco o seis años", dice Jacques Challes, experto y director de innovación de L'Oréal. Y la ola parece imparable. Con movimientos como la moda nappy (contracción de natural y happy) que nacen en las comunidades afroamericanas, como signo de rebelión contra el conformismo hacia el modelo estético caucásico. "De la misma manera que la moda afro de los años 50 democratizó el pelo afro rubio o rojo, el nappy se ha universalizado", prosigue Jacques Challes. Desde campañas de publicidad, ensayos (Peau noire cheveu crépu, L'histoire d'une aliénation, de la socióloga Juliette Sméralda), revistas (Fashizblack), documentales (el actor Chris Rock in Good Hair, de Jeff Stilson) o tiras cómicas (Mouton, de Zeina Abirached) cada vez estamos más convencidos de asistir a un “empoderamiento” del rizo, una suerte de Curl Pride. Desde 2015, la marca de productos de belleza Dove está navegando el fenómeno mediante el lanzamiento de su campaña en EE. UU. Loveyourcurls (ama tus rizos), destinada a eliminar complejos con el pelo rizado al igual que antes lo hicieron con las mujeres de formas redondeadas, saltándose todos los cánones de belleza publicitarios. "Solo el 10% de las estadounidenses están orgullosas de su pelo rizado" ha justificado la marca. Y para cambiar la situación, no hay que hacer demasiado caso a las emisiones de reality shows televisivos como The Millionaire Matchmaker, donde se recomienda a las concursantes alisarse el  cabello si aspiran un día a encontrar un marido... (Sin comentarios...).

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LOS CUIDADOS

Todos los profesionales tienen una opinión unánime: elegir productos que hidraten. " El pelo ondulado o rizado es siempre seco", sugiere André Delahaigue, director artístico de los salones Maniatis. En las zonas donde el cabello se retuerce, las escamas se abren con mayor facilidad y la distribución de sebo se hace más lenta. Lo que conlleva a una falta de elasticidad y a un pelo inmanejable. Por lo tanto es muy importante la manera de lavarlo. Según cómo tratemos la fibra, así responderá el peinado: "Debemos comenzar con el cuidado adecuado para asegurar un peinado de éxito. Así los rizos responden mejor", continúa el especialista. Por eso se equipan con fórmulas hidratantes más o menos de acuerdo a la naturaleza del cabello (un pelo rizado puede ser fino). Y están interesados en tratamientos híbridos de limpieza (low-poo), perfectamente adaptados a cada caso. Si hay que lavar el pelo muy a menudo debido a la práctica de deporte regular, el cabello se beneficiará con un baño de aceite (de ricino, de coco), durante la sesión de ejercicio. Para secarlo bien, el pelo rizado prefiere el aire libre, pero acepta un difusor. ¿El mejor secador? Todos los modelos donde se pueda fijar una boquilla que evite el encrespamiento.

 

ACCESORIOS Y TÉCNICAS

¿Lo tienes desesperadamente liso, mientras sueñas con rizos? Siempre y cuando tengas una cabellera de naturaleza flexible y una fibra ni demasiado fina ni demasiado sensible tienes opciones para hacértelo tú misma. Utiliza el rizador, siempre después de aplicar un spray termoprotector. Pruébalo antes en la peluquería para estar segura de que te va a gustar tu nuevo look antes de invertir en un dispositivo. También pide que te enseñen la manera adecuada de hacerlo para conseguir los efectos deseados. ¿Tus aliados? Curve Tongs de ghd (189 €). Precious Curls, de Calor (89,99 €). Sublime Ends, de Philips (49,99 €). Menos caro que las tenacillas son los rulos calientes que permiten dibujar rizos de varios tamaños, prueba los de Babyliss (69,90 €).

 

EN LA PELUQUERÍA

El corte es de suma importancia para que el pelo rizado vibre, con apenas pocas prohibiciones más allá del desfilado (una masacre) o el corte corto y recto (efecto sombrero chino). Incluso el flequillo está bien visto hoy en día: "Con un rizo flojo, bastante relajado, sin demasiado nervio, como el de Mica Arganaraz, la top argentina que vemos en todas partes, el efecto ochentero está muy de moda", dice Delphine Courteille, estilista L’Oréal Professionnel. Lo mismo que el corte de Halle Berry; funciona. Una casi se puede hacer cualquier cosa, siempre y cuando el corte sea adecuado. La especialista ha diseñado una técnica de contorneo y degradado de los mechones alrededor de la cara de modo que no eche hacia atrás los rizos. André Delahaigue, director artístico de los salones Maniatis, por su parte no cree en el degradado para el equilibrio y control de volúmenes: "El objetivo es dejar caer el rizo en cascada, para que coja mucha más longitud." En general, los profesionales prefieren cortar en seco, incluso retocar ligeramente a continuación. Pero Vee, peluquera de pelo ultrarrizado (ella por lo tanto sabe de lo que habla), no duda en cortar a veces el cabello en mojado para aliviar mejor la masa: "Depende del tipo de rizo y de las ganas de corte del cliente."

 

EN EL COLORISTA

Las opciones de colores parecen limitadas.Lasbalayages (técnica para iluminar) no funcionan en el pelo rizado, la única fantasía autorizada sigue siendo un aclarado ligero en las puntas (de un tono a un tono y medio) para crear una ruptura con las raíces evitar el efecto bola. Con un único lema: ¡precaución! De una fibra atacada por decoloraciones químicas siempre resulta un rizo menos atractivo y difícil de peinar. Si buscamos brillo o reflejos, mejor usar el tono sobre tono o pasar a la coloración vegetal. "Además de aumentar el brillo, es ideal para recuperar el máximo de resistencia y elasticidad", asegura Wilfryd, colorista en el nuevo Atelier Bio T Christophe-Nicolas Biot, de París.

 

EL 'STYLING'

Esta es la sorpresa (buena o mala). Los rizos se despiertan de manera diferente cada mañana. Dependen del champú de ayer o del de anteayer, pero también de la posición de la cabeza en la almohada, y especialmente de la humedad ambiental que puede transformarlos rápidamente en una masa muy rizada e inmanejable (cuanto más grueso sea el pelo, más absorbe la humedad). El peinado ha de hacerse con la mano ("prohibición absoluta de utilizar un cepillo o un peine", advierte Delphine Courteille), el margen de maniobra se limita... Así que cuando todo parece que está en su lugar, lo mínimo es rociar un poco de agua en los rizos y apretarlos suavemente. Podemos hacer lo mismo con una fórmula que contenga aceites para alimentar la fibra y mejorar el brillo. Pero en caso de un bad hair day lo ideal es aplicar una crema en el cabello para volver a dibujar los rizos utilizando una fórmula a medio camino entre el cuidado y el peinado, que tenga ingredientes hidratantes, nutritivos y protectores. Bastará con aplicar una gota en la palma de las manos antes de frotar suavemente los rizos. "Cuando el pelo es grueso, incluso se puede hacer con una mascarilla de avellana”, propone André Delahaigue.

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