Descubre los coleteros gigantes que arrasan en Instagram (y que hemos encontrado en Zara)

Hemos descubierto unos scrunchies que van a ser la revolución.

Room shop Vintage

Los coleteros, más allá de ser aquel objeto denostado por Carrie Bradshaw en Sex and the city - por cierto, estoy volviendo a ver la serie hasta que llegan nuevos capítulos del Cuento de la Criada y no sabéis la de frases maravillosas que siguen siendo resúmenes épicos generacionales de las mujeres solteras de nuestro tiempo, larga vida a  #solterasYorgullosas -. Hablemos de los scrunchies, ¿los lleváis o sois de las que los lleva siempre en la muñeca como si fuera una pulsera? Tanto si sois de las que se atreven a tocar tus moños y coletas - tal y como el street style de París obliga - o de las que juega a "casi llevo la tendencia pero no", os interesa lo que hemos descubierto. 

Pero desde París a Nueva York hay una nueva tendencia: los coleteros XXL y hemos encontrado una marca que los hace y no solo son preciosos (y los querrás llevar hasta de pulsera) sino que, además,  están hechos de materiales reciclados, restos de chatarra o tejidos descontinuados. ¡FAN! 

ROOM SHOP VINTAGE

Este verano, las creadoras de tendencias prefieren la versión XXL, y los tonos más aclamados son los pastel. ¿El tejido fetiche? La organza, el efecto esponjoso, etéreo y romántico transformará cualquiera de vuestras coletas

 

Los llaman Cloud Scrunchie

ROOM SHOP VINTAGE

El Cloud Scrunchie, es como lo han bautizado, se caracteriza por estar compuesto por versiones desproporcionadas hechas de telas de organza recicladas que vemos en redes en suaves y delicados tonos pastel. Nos parece, sin duda, que se convertirá en el accesorio ideal para hacer una declaración de intenciones trendy este verano, ya sea en la playa o en una  boda ... Es lo bueno que tiene el coletero que ha viajado desde los 90 para convertirse tanto en un accesorio casual como en algo más arreglado. 

¿Cómo nos peinamos?

Los cloud scrunchies son tan protagonistas en sí que no requieren de grandes artificios. Sucede como con los pañuelos para las coletas, ellos se encargan de dar todo el poder al peinado. Se pueden llevar combinados con la ropa o, al contrario, elegir una pieza minimal y dejar que el coletero robe todo el protagonismo. Sea como fuere, ellos son los protagonistas. Apostaríamos por coletas bajas, sin muchos artificios, mejor si soltamos algunos mechones para que el resultado final sea desenfadado tal y como proponen desde la marca de coleteros más viral de Instagram (se llama Room Shop Vintage).

Los coleteros son un imprescindible y no lo decimos solo nosotras, lo dicen desde Ashley Graham (lo llevó hasta a la gala MET) y Gigi Hadid se ha convertido en una de sus embajadoras favoritas. ¿Qué necesitamos para poder lanzarnos a llevarlos si aún no nos hemos atrevido? Pese a que los coleteros llevan más de un año y medio rodando por nuestras muñecas (las que los llevan de pulsera) y nuestras cabezas (las que sí se lanzan a tocar sus peinados con ellos) aún nos cuesta vernos con ellos sin sentirnos demasiado noventeras

Nuestro consejo: coleta baja, coletero en un color pastel (preferiblemente sin estampado) y, por último, nos gusta si lo combináis con unos pendientes con mensaje y una camisa blanca

Los hemos encontrado en Zara

Zara

Si no te veis comprando directamente a París, Zara, gigante incansable cazador y promotor de tendencias, se ha hecho eco de este accesorio viral y ha lanzado sus dos modelos de organza (9,95 €). Los venden juntos y tienen dos estampados: negro liso y negro calado con topitos y si, los dos, son talla XL. 

Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Vivía dividida entre ser escritora, panadera o guionista de cine. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea en torno a un plato de comida. Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No recibí la llamada de la medicina, como le hubiera gustado a mis padres, pero sí sentí la necesidad de buscar el bienestar de los demás y a eso me dedico, humildemente, con mi pluma o mi teclado, desde aquí, todos los días.

Continúa leyendo