Con menos volumen, opaco y seco.. ¿Qué le ha hecho la pandemia a mi pelo?

El 25% de la población puede sufrir caída del cabello por Ómicron. Y esta puede manifestarse dos o tres meses después de pasar la enfermedad...

“Desde que comenzó la pandemia provocada por la Covid-19, se ha visto que la gran mayoría de la población que contraía el virus desarrollaba pérdida del gusto y del olfato. Todo esto cambia con la aparición de la variante Ómicron, ya que los síntomas que provoca son diferentes a las de la cepa original o a la Delta”, explica Teresa Climent, licenciada en Farmacia y Technical Manager de Nuggela & Sulé. Y continúa, “según han determinado estudios realizados en universidades de Estados Unidos, México y Suecia, uno de los síntomas más comunes tras contraer la enfermedad era la caída del cabello, que se produce hasta en un 25% de los pacientes”. La estadística prevé que casi 6 millones de españoles sufran una pérdida de cabello intensa o moderada en los próximos meses. 

Como explica Teresa Climent, “llama la atención que muchos de los pacientes que han sufrido Covid-19 con un poco de fiebre en casa, están notando una caída de cabello comparable a la que se produce, por ejemplo, en una sepsis (una infección generalizada)”. Se trata de un Efluvio Telógeno Agudo, una caída acelerada y muy intensa, que suele estar relacionada con un episodio de estrés –fiebre elevada, pérdida de un familiar, accidente de tráfico, embarazo...-.

“En el Efluvio Telógeno Agudo”, aclara Climent, “se produce un bloqueo de la mitosis celular de la matriz que hace que muchos de los folículos que se encuentran en Fase Anágena (fase de crecimiento) pasen de inmediato a la Fase Telógena (fase de caída). Y este proceso no es inmediato, es decir, suele manifestarse unos 2-3 meses después de que se produzca el daño”. Como asegura la experta, la caída puede asustar. "Esta afección suele ser muy agresiva, ya que el 90% de los folículos se van a encontrar en fase de caída. Pero la buena noticia es que cada cabello que es empujado prematuramente a la Fase Telógena, es reemplazado por un cabello nuevo por lo que no hay peligro de calvicie si se actúa adecuadamente”.

Esta caída capilar no solo aparece en aquellos pacientes que han contraído la enfermedad, sino también en aquellos que, debido a las restricciones sociales, confinamiento o la pérdida de un familiar han experimentado situaciones de mayor estrés. “Ya sabemos que el estrés influye negativamente en el ecosistema capilar pues se incrementan los niveles de cortisol que es una hormona tiroidea que impide la correcta llegada de sangre al cuero cabelludo provocando una insuficiencia nutricional en el cabello”, explica Teresa Climent. 

La caída siempre asusta, sin embargo, si está dentro de lo habitual en los mismos periodos del año, no debe preocuparnos. "La clave de si debemos preocuparnos es observar la presencia o no de clapas en el cuero cabelludo. Ya que cuando la caída es estacional la densidad y el volumen se mantienen y no aparecen calvas, además de que está limitada en el tiempo. Si se excede o es demasiado intensa, entonces es necesario que un médico lo analice para saber qué la causa y tratarla", comenta Rafael Bueno de Rafael Bueno Peluqueros desde Málaga.

Recuerda que la alimentación también es una de las claves para ayudar al organismo a reforzarse para conseguir que el pelo vuelva a nacer y lo haga además sano y fuerte. "La situación de estrés continuado que estamos viviendo está pasando factura a nuestro pelo, dejándolo caer. Facilitaremos que el folículo piloso no esté inflamado con una dieta antiinflamatoria que elimine el azúcar, el gluten, los lácteos o el alcohol y que sea muy rica en verduras y frutas variadas, pescado y otras grasas saludables como las del aguacate o las nueces. También podemos recurrir a suplementos a base de ácidos omega 3, 6 y 9 o bien otros específicos para el cabello", señala Manuel Mon de Manuel Mon Estilistas desde Oviedo.

Magdalena Fraj

Magdalena Fraj

Periodista de vocación, amante de la moda y 'beauty junkie'. Con 5 años me convertí en la estilista de mi madre y en ese momento descubrí lo que quería hacer con mi vida. Soy de las que todavía siguen viendo 'Sexo en Nueva York' en bucle y que aún suspiran por un libro en papel. En mi tiempo libre me pierdo por las calles de Madrid en la búsqueda de los mejores restaurantes italianos.

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