Quimioterapia y caída del cabello: qué hacer para afrontarlo

Es una de las secuelas de los tratamientos contra el cáncer que más preocupa a las mujeres. Los expertos hablan sobre cómo se debe actuar ante esta situación.

Quimioterapia y caída del cabello

La caída de cabello es, por la presión social, una de las mayores preocupaciones de las mujeres en todo el mundo. Pero cuando dicha pérdida se produce por estar pasando por un proceso de quimioterapia para combatir a un problema de salud tan terrible como el cáncer, esta preocupación se suma a la todavía más importante de vencer la enfermedad.

¿Y por qué la quimioterapia provoca la caída del cabello? El motivo de esta pérdida no es otro que el daño que algunos tratamientos causan en las células que ayudan al crecimiento del pelo, algo que varía de un paciente a otro, así que no es igual en todos los casos. Los primeros síntomas aparecen en la primera semana de tratamiento, ya sea de forma parcial o integral. De hecho, si el fármaco se inyecta, es más probable que se pierda en todo el cuerpo.

Esta situación de pérdida del pelo es, para muchas mujeres, no solo algo físico, es un problema mayor que acaba influyendo en la autoestima y confianza personal. Así, contrarrestar e intentar controlar al máximo los efectos secundarios de este tratamiento es un factor vital para conseguir que el impacto psicológico de esta situación sea mínimo y el paciente consiga sentirse mejor.

Quimioterapia y caída del cabello

Pero, ¿realmente es posible minimizar este impacto? Según el Doctor Francisco Gómez León, experto en tricología e implantología capilar de la Clínica Belleza en gotas, sí, y hay diferentes opciones, aunque lo primero que recomienda el doctor es cortarse el pelo antes del inicio del tratamiento. Incluso, si es necesario, acudir a un especialista en psicología para afrontar con él el tema que nos preocupa.

En cuanto se detecte el problema de caída, lo primero es acudir a un especialista para que realice un estudio completo y valore qué terapia es mejor aplicar. La mesoterapia capilar y el láser de baja tensión, por ejemplo, son algunas de las técnicas que pueden contribuir a regenerar el cabello, incluso combinándose entre ellas; pero también hay “remedios caseros” que pueden ayudar, como el uso de compresas frías antes, durante y después del tratamiento quimioterápico, ya que según el experto, “puede ayudar a evitar la caída, ya que estrecha los vasos sanguíneos en la piel de la cabeza y de esta manera llega menos fármaco a los folículos pilosos”.

Y es que el cabello propio tardará entre seis y doce meses en volver a aparecer, y puede hacerlo con un color y una textura diferente al que se tenía antes del tratamiento. “Será mucho más fino y se puede dañar con mayor facilidad, esto es debido al proceso que se ha producido en el folículo piloso durante el tratamiento, por eso es importante tener un cuidado especial”, afirma el doctor Gómez León. Y es que cuidar el cabello y el cuero cabelludo durante el tiempo que dure el tratamiento contra el cáncer es clave, por lo que el experto aconseja “lavarse el pelo un máximo de dos veces por semana, masajear el cuero cabelludo para quitar la piel reseca, realizar un cepillado suave con peine de púas anchas, evitar sujetar el cabello, así como rizarlo o usar secador con aire muy caliente”.

Como diversas opiniones médicas sostienen, el estado de ánimo con el que nos enfrentemos a esta enfermedad juega un papel fundamental a la hora para afrontar el cáncer. Sentirse bien con uno mismo y tener una buena autoestima es importante, por lo que minimizar los efectos físicos derivados del tratamiento es clave para afrontar con una actitud positiva esta enfermedad. Y sí, vencerla es posible.

Etiquetas: cáncer, cáncer de pecho

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