Tipos de coloraciones: los ingredientes y procesos que obran el milagro

El mundo de las coloraciones es cada vez más complejo, y los tintes convencionales conviven con otros a base de barros, plantas o aceites.

Esta temporada, la tendencia hacia lo eco es cada vez es más potente, pero no siempre conocemos cómo funcionan los distintos tipos de tintes, en qué se diferencian, qué resultados se pueden conseguir o incluso si una coloración totalmente natural es posible.

El ingrediente más temido: el amoníaco

Esta sustancia presente en la naturaleza e incluso en nuestro propio cuerpo se utiliza en muchos tintes, produciendo un olor muy característico. "Para que el color quede fijado en la fibra capilar debemos abrir la cutícula, un proceso que a veces definimos como "romper" o "abrir" y otros profesionales definen como "hinchar" porque lo que se hace es engrosar la hebra. Este procedimiento es el que permite que el color no desaparezca y que transforme definitivamente el tono natural del pelo. El amoníaco es el responsable de conseguirlo y tras aplicarlo desaparece. Funciona como un gas que se evapora, permitiendo no dañar demasiado el pelo y devolviéndole su pH natural. En definitiva, permite fijar el color y evitar que se irrite más de la cuenta", asegura Raquel Saiz de Salón Blue desde Torrelavega (Cantabria).

Sustancias sustituas

Los tintes convencionales conviven ahora con otras coloraciones más naturales que cada vez atrae al público que busca evitar un exceso de sustancias químicas. "Los tintes convencionales cada vez lo son menos y se formulan de un modo más respetuoso que incluyen tratamientos para minimizar los daños que causan, un proceso inevitable si queremos anclar el color. Esta es la única forma para conseguirlo, sobre todo con los tonos más claros. Los tintes naturales no consiguen una cobertura tan perfecta y a veces para evitar el amoníaco y otras sustancias presentes en los convencionales se recurren a metales pesados, a la MEA o a la fenilamina, que resultan mucho peores. En ocasiones los sustitutos pueden ser más perjudiciales y los utilizamos sin saberlo", afirma M.ª José Llata de Peluquería Llata Carrera desde Santa Cruz de Bezana (Cantabria).

Creación de colores

Los tonos más claros son los más difíciles de crear, sobre todo en melenas como las de nuestro país en las que la mayoría son de base oscura. "Si buscas una cobertura perfecta de las canas, un color extremo o bien un rubio las posibilidades a la hora de elegir coloración se reducen y es una cuestión de química. En cambio, para los tonos más oscuros sí porque no es necesario modificar tanto la estructura del pelo, aunque funcionan creando una especie de maquillaje sobre el pelo, ya que no modifican el color de base, no decoloran", señala Jose García de Jose García Peluqueros desde Pamplona.

Cómo funcionan los tintes naturales

Dentro de la clasificación de la coloración natural existen muchas diferencias, así como denominaciones diferentes. "Coloración orgánica, vegana, natural, bio...Hay tantas etiquetas que eso nos puede llevar a confusión. Primero hay que tener en cuenta, que contenga uno o varios ingredientes de origen natural o biológico, no lo convierte en 100% natural ni tampoco evita que haya otras sustancias como las que podemos encontrar en los tintes tradicionales. La fibra capilar está cubierta de una especie de escamas formadas por siete capas de queratina. El tinte tradicional las abre para modificar el color sobre la melanina, la responsable de dar color a nuestro pelo, las coloraciones más naturales solo penetran hasta la primera capa. Por eso la sensación es mejor, aunque el color queda pegado sobre el pelo, engrosándolo", indica Felicitas Ordás de Felicitas Hair desde Mataró (Barcelona).

Henna y pigmentos vegetales

Cambiamos el color de nuestro pelo desde la antigüedad, así que hasta la llegada de la mayoría de los tintes que utilizamos hoy, nos teñíamos con otros métodos más naturales. "La henna es una de las coloraciones naturales más conocidas, el único inconveniente es que solo puedes conseguir un color, de la gama de los rojizos, y que va desapareciendo con los lavados. Para conseguir otros tonos más oscuros hay que cambiar la base con otros tintes como el azul. Otros pigmentos vegetales son los que se utilizan en la conocida como coloración con barros, ideal para personas que por diferentes motivos no quieren utilizar algunos químicos. Al actuar solo en la superficie, camufla las canas, pero no las cubre en su totalidad", explica Rafael Bueno de Rafael Bueno Peluqueros desde Málaga.

Aceites con un 2% de química

Esta es una coloración mayoritariamente vegetal que incluye un bajo porcentaje de tintes químicos. "Con esta formulación se consigue respetar al máximo el pelo gracias a su composición altamente natural, a la vez que la presencia de los pigmentos artificiales ayuda a mejorar los resultados. Sin embargo, actúa desde capas superficiales que traspasa ligeramente y funciona cubriendo la fibra, como una pátina", apunta Manuel Mon de Manuel Mon Estilistas desde Oviedo.

¿Es posible la decoloración natural?

Los productos y procesos naturales nos atraen cada vez más y se encuentran entre nuestras preferencias favoritas, sin embargo, algunos resultados solo pueden conseguirse con coloración convencional. "Todavía no se puede realizar una decoloración con procedimientos 100% naturales, ya que cualquier compuesto que consiga aclarar el pelo es químico, los naturales no pueden hacerlo. Las coloraciones naturales, ya sea con barros o aceites, pueden aclarar solamente uno o un tono y medio más. También debemos tener en cuenta que los tintes convencionales han evolucionado y muchos incluyen ingredientes naturales que protegen y cuidan el cabello mientras lo decoloran", concluye Charo García de Salón Ilitia desde Valmaseda (Vizcaya).

 

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