No te la juegues por ahorrarte unos euros

Perfumes falsos: un gran riesgo para la salud

Hay que saber lo que compramos. Los euros que nos podamos ahorrar por adquirirlos en establecimientos no autorizados nos pueden salir muy caros, especialmente para nuestra salud. Patologías que van desde la irritación ocular a dermatitis, reacciones alérgicas y manchas en la piel.

Laboratorio de perfumes falsos

 

"Las falsificaciones siempre se fabrican en lugares clandestinos, espacios que no reúnen las condiciones de seguridad ni salubridad necesarias para el consumo", asegura María del Val Díez, directora de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa).

Lugares que se utilizan como "laboratorios en los que se almacenan y se mezclan líquidos y sustancias que pueden llegar a alcanzar, en el mejor de los casos, un olor parecido al deseado, pero que presenta siempre graves consecuencias para el consumidor", añade.

Por tanto, nos encontramos ante fragancias elaboradas al margen de la legislación, que burlan todos los controles sanitarios y cuya inocuidad no está garantizada.

Afortunadamente, los perfumes falsos se pueden identificar fácilmente. La Stanpa y la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) nos dan las claves para reconocerlos fácilmente y así evitemos riesgos. Hay cuatro puntos clave: el celofán, el estuche, el frasco y el etiquetado.

Lo primero, el celofán, que suele ser de peor calidad que los originales. También se aprecia la falta de calidad en el estuche que lo protege, ya que está realizado con un cartón mucho más rugoso poco consistente.

Siguiendo la línea de la mala calidad, nos encontramos que el frasco es de un vidrio de peor calidad, con porosidades, y no suele estar confeccionado en una sola pieza, se puede apreciar perfectamente la unión de sus juntas.

Por último nos fijaríamos en el etiquetado, una habitual fuente de información al consumidor, y que en fragancias falsas, los ingredientes de los que está compuesto el perfume no figuran por ningún lado.

No está de más recordar que todas las fragancias originales cuentan con un certificado de inocuidad, emitido por la IFRA (Internacional Fragante Association) y que la falsificación es un delito contra la propiedad industrial.

La industria cosmética legal fabrica siempre sus productos pensando siempre en la salud y seguridad de los consumidores. Y eso también se paga, especialmente para que lo barato no nos salga caro.

Etiquetas: perfumes

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