Belleza -- Perfumes

15 paradojas para comprender a Gabrielle Chanel

Gabrielle Chanel fue una de las diseñadoras de moda más influyentes del pasado siglo. Tanto, que sus logros siguen vigentes actualmente. Con su propuesta, reivindicó una modernidad que trascendía los aspectos estéticos. Más allá de los trajes de tweed, del vestidito negro, de las camelias, las perlas de fantasía, el zapato bicolor o el bolso acolchado con cadena, se erige una mujer que personifica los grandes cambios acaecidos durante la segunda mitad del pasado siglo.

Fue una mujer excepcional en todos los sentidos, a la que todas querríamos parecernos y tremendamente fácil contextualizar en esta era, pero si analizamos su figura desde una óptica profunda, descubrimos que está plagada de incoherencias, paradojas y contradicciones. Posiblemente, en ellas radica la unicidad de la modista. Defendió un colorido en el blanco y el negro que nadie había sido capaz de ver; aplicó materiales propios de la ropa de campo a la alta costura; concedió sofisticación a prendas asociadas a las clases obreras; disoció del hombre atributos típicamente masculinos… No obstante, todo tiene sentido, pues estos aspectos de Gabrielle impulsaron el éxito de Coco, un personaje redondo (¡nueva  paradoja al canto!). “Me inventé mi vida dando por sentado que todo lo que no me gustaba tendría un contrario que me encantaría”, confesó ella.

Del mismo modo, el perfume Gabrielle Chanel representa las múltiples facetas de la personalidad femenina. Con frecuencia, posturas enfrentadas pero complementarias. Como la sublime combinación de ylang ylang, jazmín, flor de azahar y un toque de nardo cultivado en Grasse (que marca la diferencia respecto a los anteriores perfumes de la maison). Todos los ingredientes casan a la perfección. Incluso el frasco de la fragancia o su embajadora, Kristen Stewart, presentan alguna que otra contradicción. En una de sus célebres frases, Gabrielle afirmó que “los tiempos difíciles despiertan un deseo instintivo de autenticidad”, y la suya pasaba por la combinación de opuestos. Una rebeldía que, presente por naturaleza en el género femenino, cobra vigencia en nuestros días.

¿Tan complicadas somos las mujeres? No cabe duda. Pero no hay de qué preocuparse: en la complejidad radica el atractivo… Y Gabrielle Chanel poseía un magnetismo inaudito. Repasamos las contradicciones que caracterizaron a la mujer tras el mito: