¿Te cuesta dormir? 7 errores que puedes estar cometiendo justo antes de irte a la cama

Caer en brazos de Morfeo a veces resulta una tarea agotadora: el estrés y las preocupaciones hacen de las suyas cuando nos metemos entre las sábanas, pero hay determinados hábitos que pueden combatir el insomnio.

Conciliar el sueño se convierte en un problema con el que lidian día a día muchísimas personas. Este desorden afecta a todos los ámbitos de su vida y por eso merece la pena pararse a pensar una solución que pueda aliviar el insomnio aunque sea de forma parcial. Y es que, cuando llega la hora de ir a la cama, dar vueltas y vueltas sin llegar a caer dormido es un agobio que crece según las agujas del reloj van marcando el paso de la noche.

Inconscientemente, a lo largo del día podemos estar realizando determinados hábitos que contribuyen a que no poder caer dormidos cuando llega la hora, o a que el sueño no sea de calidad. Te retamos a que si identificas más de tres. Escojas solo dos e intentes modificarlos, ¡notarás la diferencia!

¿Te acuestas todos los días a las misma hora?


Lo reconocemos, es poco probable que suceda, porque en el mundo en el que vivimos lleno de prisas siempre hay alguna tarea que se cuela a horas intempestivas. Y ya hablar de dormir las 8 horas recomendadas parece un sueño -nunca mejor dicho-. Este hábito ayudaría a regular los ritmos circadianos que son los que controlan las horas del día en las que estás más activo. Por el contrario, cambiar este hábito e irse a dormir cada día a una hora diferente es como ‘volver loco’ al sistema y por consecuencia arrastraríamos una sensación de somnolencia por el día y nos resultaría imposible dormir durante la noche.


La pantalla de tu móvil es lo último que ves cada día


Es un hábito muy común echar una miradita a las notificaciones antes de cerrar los ojos. Pero por habitual no quiere decir que sea menos perjudicial. Y el problema radica en que estás exponiendo tu mirada a una luz intensa que le informa a tu sistema nervioso de que es hora de despertarse y estar activo, justo lo contrario a lo que necesitas. A esto se añade que las aplicaciones móviles están diseñadas para que pasemos horas y horas en ellas, por eso puedes haber cogido tu ‘smartphone’ con la intención de hacer una consulta y, sin embargo, una hora después puede que sigas pegado a la pantalla.

¿Haces ejercicio a última hora del día?


Es otro error frecuente que se comete por la falta de tiempo para hacerlo en otro momento es hacer ejercicio tarde (una forma de atajarlo es planificar sesiones de ejercicio en casa). Pero los estudios indican que para conciliar el sueño sin problemas deberíamos reducir el ritmo de nuestra actividad desde las siete de la tarde. De hecho la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos recomienda evitar cualquier actividad que aumente la frecuencia cardiaca durante dos horas antes de ir a dormir. Además de la energía, se produce un aumento de la temperatura corporal, que es lo opuesto al declive natural de la temperatura corporal alrededor de la hora de acostarse.

¿Haces una comida copiosa justo antes de acostarte?

Este tipo de ingestas deben evitarse también durante las dos horas antes de ir a la cama. En este caso el problema que provoca es el reflujo. Y es que si hacemos una gran comilona justo antes de tumbarnos para dormir corremos el riesgo de que los ácidos del estómago corran hacia el esófago, en esa posición, algo que para nada ayudará a dormir.

María Villar

María Villar

Me gusta la pizza con piña y soy un ave nocturna. Vivo entre lunares, lazos, labiales rojos y maxipendientes. Pero también tengo un objetivo: defender la moda y la belleza como formas de expresión.Todavía me corren cosquillas por el cuerpo cuando se refieren a mí como periodista. El café siempre sin azúcar.

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