Fin de semana en Viena

Tras años sin visitar la capital austriaca he regresado gracias a la invitación de uno de los e-commerce más top de toda Europa para una exclusiva presentación de calzado teniendo la oportunidad de conocer esta ciudad en su versión más invernal y, por supuesto, navideña.

Hace 15 años visité por primera ocasión Viena. Fue un verano en el que hicimos un road trip por Europa que nos llevó a Munich, Praga, Viena, Salzburgo, Venecia, Florencia, Mónaco y de regreso a Barcelona a lo largo de un mes en el que metimos las bicicletas en el maletero y nos fuimos a descubrir estas grandiosas ciudades.

Todas nos gustaron por infinitos motivos, pero además, Viena nos cautivó por su vida relajada, sus grandes zonas verdes, la cocina internacional que ya por entonces abundaba, su estilo imperial que abarca todo el centro histórico de la ciudad, su gran relación con el universo musical y por supuesto porque podíamos ir a todos los sitios pedaleando.

A lo largo de tres días visitamos todo lo que pudimos como cualquier turista en su primera vez a la caza de los monumentos y lugares más relevantes: El Palacio Hofburg, conocido por acoger el museo a Sisi Emperatriz, el Palacio de Schönbrunn junto al Tiergarten, el jardín zoológico más antiguo de Europa, el Palacio Belvedere reconvertido en pinacoteca donde disfrutamos de algunas de las obras más relevantes de Gustav Klimt, la catedral reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, la famosa Ópera donde cada año nuevo se estrena con un concierto, el parque de atracciones Prater...

Fueron unos días geniales y una primera toma de contacto que esta vez me ha permitido sentirme bastante ubicada y además sin la necesidad de visitar los lugares más relevantes y quizá sí invertir en vivir la ciudad y buscar aquellos espacios que entonces nos saltamos y que también forman parte de la Viena que no te puedes perder.

Así que si quieres saber qué ver, visitar y comer en Viena, sígueme.  

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