Blanca Romero, orgullo de madre tras la dura confesión de su hija Lucía

La actriz regresa al Festival de Málaga para brillar con luz propia y hablar de los problemas de salud mental que ha confesado recientemente Lucía Rivera.

La expectación en Málaga siempre es considerable. El festival de cine es una cita importante para el séptimo arte porque por su alfombra pasa lo más granado de la industria nacional. Uno de los rostros que no puede faltar es el de Blanca Romero. La asturiana se ha convertido en una fija en esta cita y ya van -por lo menos- 20 años. Sin embargo, en esta edición su presencia adquiría un interés inusual dada la actualidad que tenía su personaje. Y es que su hija, Lucía Rivera Romero, confesó abiertamente sus problemas de salud mental a través de una desgarradora confesión en redes sociales.

Blanca Romero, Lucía Rivera
Gtres

La intérprete aprovechó para hablar de la magnífica relación que tiene con su hija Lucía, a la que no da consejos porque prefiere que adopte los de la abuela y así ella no influir. Tampoco le ayuda profesionalmente y es ella la que sigue los pasos de su hija de la que además se siente muy orgullosa por su texto en Instagram. Sus proyectos profesionales están por el momento parados puesto que su hijo, Martín, de 9 años, aún la necesita cerca. No cree que la edad sea un inconveniente para seguir trabajando como actriz aunque la esencia de los papeles cambiará.

Blanca Romero ha confesado que está tremendamente orgullosa de que su hija haya mostrado el arrojo necesario para comunicar su preocupación: “Sí, porque está bien escrito. Sabía que iba a escribir pero pensé que iba a hablar de moda. Me sentí realmente sorprendida al ver que se atrevió a hablar de un tema tan serio y a redactarlo, chapeau”, dice su madre. Muchos se echan las manos a la cabeza porque una chica tan joven – 23 años- padezca este tipo de problemas: “Es un tema que, que lo trate una niña de esa edad, toma más magnitud. Es muy madura y Lucia tiene un mensaje que seguro que va a dar el do de pecho, porque es una niña con mensaje”, cuenta su progenitora.

Blanca Romero, Lucía Rivera
Gtres

Reconoce que le pide consejos, pero considera que no es lo mejor para ella: “Sí, me los pide, lo que pasa es que yo no soy buena consejera. Tengo miedo de que la influencie, no me gusta influenciar la libertad de expresión de mis hijos. Prefiero que se los dé mi madre. Los de la abuela siempre van a ser mejor. Le digo pregúntale a tu abuela a ver qué te dice, yo creo esto pero no me hagas mucho caso”, argumenta.

Lucía Rivera no tuvo problemas en reconocer abiertamente que estaba pasando una mala racha: Un día me desperté y me encontraba apática. Al día siguiente tenía miedos que no reconocía, me costaba muchísimo socializar. Mi cerebro me estaba diciendo: '¡Basta, dame un respiro!'. Es importante hacer caso a esas señales”. Se puso en tratamiento terapéutico y uno de sus grandes aliados ha sido el deporte: "El otro día le contaba a mi psicóloga lo bien que le sentaba entrenar a mi cabeza, lo mucho que me costaba volver a coger el ritmo después de todo, antes entrenaba fuera a la hora que fuera, y ahora hasta me costaba hasta salir de casa. Ahora me siento tal que así. El poder de los pequeños retos…", apuntó.

En este sentido, su exnovio, Marc Márquez, no ha perdido la ocasión de arroparla: “Sobre la salud mental, siempre que la padece alguien lo importante es apoyarlo, lo importante es estar allí y rodearse de buena gente que pueda hacer que estos momentos difíciles, o los baches de la vida, salgan y vuelvas a sonreír, que vuelvas a ser feliz”.

La joven tiene en su madre al mejor apoyo. Blanca Romero es una mujer carismática y sincera, que no le importa reconocer que ahora mismo no tiene demasiadas ofertas encima de la mesa pese a tener una carrera envidiable: “Pues no, tengo una serie que se estrena en mayo, que fui a rodar con el niño porque fue en cuarentena. Tiene 9 años, es muy chiquitín. Y sigo teniendo muchos sueños, más ambición que antes pero todavía no es el momento. Es muy pequeñín. Le quedan unos años para que pueda desprenderme del todo y cumplir mis siguientes sueños”.

Candela Peña fue una de las actrices que comentó que a las actrices se les caen proyectos cuando llegan a una edad: “El día que Martín no me necesite, seguro que habrá proyectos más bonitos de señora. Es crecer, no seré la prota guapa buenorra, porque ya estaré mayor, pero habrá papeles interesantes”, finaliza.

Alberto Ardila

Alberto Ardila

Contando historias objetivas desde mi objetividad y con la pasión del primer día.

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