El origen del nombre Archie: ¿Le ha puesto Meghan a su bebé el nombre de una antigua mascota?

Según amigos cercanos a la Duquesa de Sussex, el gato que tenía de pequeña se llamaba Archie. ¿Será verdad o simples chismorreos?

Gtres

Después de  la incógnita con el sexo del bebé, de saber que era un niño, de verle la carita y del posado oficial, la pregunta más grande que se tenía respecto al bebé de Meghan y Harry era saber el nombre.

Hasta tres días tuvimos que esperar para conocer el nombre que el príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle habían elegido para su recién nacido. Todas las apuestas fallaron (las porras iban encaminadas en otra dirección: Diana, Grace, Victoria, Alice, si era mujer, y James y Arthur si era varón) y no fueron capaces de pronosticar que el bebé respondería al peculiar nombre de Archie Harrison Mountbatten-Windsor.

Y tras el anuncio, la gente enloqueció con las teorías acerca de cuál era el verdadero significado de ese nombre. En su origen más puro Archie es la abreviatura de Archibald y procede del alemán y significa, literalmente, "verdaderamente valiente". Por su parte, Harrison quiere decir, en inglés antiguo, "hijo de Harry".

Teniendo en cuenta la procedencia americana de Meghan, cabe señalar que en EEUU el nombre de Archie tiene un matiz diferente. En el país de origen de la Duquesa de Sussex, a los americanos al pensar en Archie lo primero que les viene a la cabeza es Archie Andrews, el popular adolescente pelirrojo que protagoniza los comics Archie, desde 1941, como un jugador de fútbol de la escuela secundaria y cuyo mejor amigo se llama Jughead. Jones. Sus historias han sido adaptadas para la televisión en la actual y popular serie televisiva "Riverdale".

Pero no solo esto, en EEUU el nombre de Archie es muy famoso por ser uno de los preferidos y utilizado de manera muy común para bautizar… mascotas.

Pues si crees que lo habías leído todo prepárate porque, al parecer ,habría surgido otra teoría (bastante loca, por cierto) difundida por amigos íntimos de Meghan que no se han querido identificar (por razones más que obvias) que han asegurado que la mascota que tenía Meghan de pequeña y a la que adoraba y mimaba hasta límites algo excéntricos era un gato llamado nada más y nada menos que ….ARCHIE. Sí, como lo lees.

Y, claro, la gente está alucinando. Según estos amigos, la adoración que sentía Meghan y su madre Doria Ragland por su mascota Archie era casi obsesiva, por lo que no les extrañaba nada que hubiesen elegido Archie como nombre en su honor.

A el gato Archie, la niña Meghan le bautizó así en honor a los cómics homónimos que coleccionaba con su padre, Thomas Markle.

Este dato marcaría un antes y un después en la relación que mantiene Meghan con su padre, ya que estaría haciéndole un sutil guiño al señor Markle, con quien mantiene una complicada relación desde días previos a su boda.

Y por si todas estas informaciones no fueran raras, las fuentes han añadido más datos sobre la antigua mascota de Meghan. Al parecer, el susodicho gato estaba obeso porque le alimentaban a base de uvas y le mimaban con comida.

¿Será cierta esta información? Y en caso afirmativo, ¿cómo le sentarán los rumores a la Reina Madre?

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