La cineasta Agnès Varda muere a los 90 años

Única mujer de la Nouvelle Vague, también supo utilizar los adelantos tecnológicos. La directora del pelo bicolor fue una de las primeras en usar cámaras digitales

Gtres

La directora Agnès Varda ha fallecido a los 90 años, una de las pocas figuras femeninas de la nouvelle vague y galardonada con el Oscar de honor en 2017, falleció el viernes 29 de marzo los 90 años, según informaron medios locales. Nacida en Bélgica, aunque de nacionalidad francesa, era uno de los rostros más conocidos del cine francés. Tras su claqueta nacieron películas como Cléo de 5 à 7L'une chante, l'autre pas o, más recientemente, el documental Varda by Agnès, estrenado este mismo año.

La mítica realizadora de la Nouvelle Vague había presentado hace poco más de un mes en la Berlinale su último trabajo, Varda by Agnès, una declaración de amor a las películas, y en el festival alemán anunció que se retiraba del cine para centrarse en las instalaciones artísticas

"Me llamaban la abuela de la Nouvelle Vague, pero ahora digo que soy su dinosaurio". La directora demostraba mantener intacto su sentido del humor al recibir el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián de 2018.

Tras una carrera consagrada a la fotografía, el documentalismo y la realización cinematográfica, Varda decidió descubrir nuevos territorios artísticos, a través de las artes plásticas, proponiendo instalaciones donde siempre se cruzan iluminaciones plásticas tradicionales y apariciones visuales de la tradición fotográfica.

Varda estudió Historia del Arte en la École du Louvre antes de conseguir un trabajo como fotógrafa oficial del Teatro Nacional Popular ó Théâtre National Populaire de París. Le gustaba la fotografía, pero estaba más interesada en el cine. Después de pasar unos días grabando la pequeña ciudad pesquera francesa de Sète, en el barrio de La Pointe Courte, para un amigo con una enfermedad terminal que no podría visitarla por sí solo, Varda decidió hacer una película. De este modo aparece en 1954 su primera película, La Pointe Courte, que narraba la historia de una triste pareja y su relación en la pequeña ciudad. La película es la precursora estilística de la Nouvelle vague francesa.

Sus películas, documentales y vídeo-instalaciones guardan un carácter realista y social. Toda su obra presenta un estilo experimental distintivo.

Varda se casó en dos ocasiones, primero con el actor y director teatral y operístico Antoine Boursellier con quien en 1958 tuvo una hija, Rosalie Varda, creadora de vestuario y directora artística. En 1962 se casó con el director cinematográfico Jacques Demy, a quien acompañó hasta su muerte en 1990. En la película Jacquot de Nantes (1991) Varda traza un relato de la infancia de Demy y su amor por el teatro y el cine. Le rindió homenaje también en Les Demoiselles ont eu 25 ans (1993) y L'Univers de Jacques Demy (1995). Tuvieron un hijo en común, el actor Mathieu Demy nacido en 1972 y que ha compartido hoy una pintura con el nombre de su madre en su cuenta de Instagram.

Convencida de la felicidad de ser mujer, lejos del victimismo y el revanchismo. “Peleé mucho para que muchas mujeres pudieran ver una película sobre mujeres. Mujeres al sol, como dice Molly Haskell. ¡Eso me gusta! Es donde deben estar las mujeres, no en las sombras”.

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