La falta de la firma de Enrique Ponce, la causa del retraso de su divorcio de Paloma Cuevas

La pareja, que habría celebrado su 24 aniversario hace unos días, puso fin a su matrimonio el pasado mes de julio.

Cuando todo parecía que marchaba a pasos agigantados, aunque con cierta celeridad, la firma del divorcio de Enrique Ponce y Paloma Cuevas aún está en el aire. Todo a falta de la rúbrica del diestro valenciano, que parece que aún no ha encontrado el momento de plasmar su nombre en el papel porque el que su matrimonio queda roto. Aunque se esperaba que todo tuviera lugar hace una semana, lo cierto es que Ponce todavía no ha cerrado esta etapa con la que ha sido su mujer durante más de una década. De hecho, el pasado domingo, el matrimonio habría celebrado sus 24 años de casados. Pero, según se explicó en su momento, su historia de amor llevaba herida de muerte desde varios meses antes de aquel 1 de julio en el que anunciaron su separación de mutuo acuerdo.

Así es como han llevado su ruptura, compartiendo abogados y mirando, en todo momento, por las dos hijas que tienen en común. Bianca y Paloma son el centro de su vida y por ellas, y por el cariño que se han profesado a lo largo de tantos años, la expareja ha querido llegar a un acuerdo que beneficie a todos por igual, pero en especial a sus pequeñas. El reparto de las sociedades y de los bienes inmuebles que compartían no ha sido un problema, ni tampoco con quién vivirán las niñas, que estarán con su madre, mientras que su padre las visitará siempre que quiera.

Tras el anuncio de su separación se hizo pública la nueva relación que mantenía el torero con Ana Soria, una estudiante de Derecho almeriense, 20 años más joven que él. Mientras que unos hablaban de esta historia de amor datándola un año atrás, otros explicaban que su historia se había ido fraguando pocos meses antes de decretarse el estado de alarma. Empezara cuando empezara, lo cierto es que Enrique Ponce y su novia han sido la pareja del verano. Han sido numerosas las portadas que han protagonizado paseando su amor por la ciudad natal de la joven y por los distintos lugares donde el torero de Chiva tenía firmados sus compromisos profesionales. Los cosos taurinos y las redes sociales han sido los lugares donde han proclamado su amor.

Precisamente su exposición en redes sociales ha sido motivo de muchas de las críticas vertidas sobre Enrique Ponce y su nueva actitud ante la vida. Mientras que estuvo casado con Paloma Cuevas, el torero era un hombre discreto al igual que su mujer, y muy divertido en las distancias cortas. Pero fue conocerse su noviazgo con Ana Soria y su actitud dio un giro radical. Muy activo en redes sociales, Ponce no ha tenido reparos en mostrar abiertamente su relación, en declararse a su chica, llegando incluso a estrenarse en un Tik Tok que se ha vuelto viral.

Aunque en un primer momento se habló de que Ponce y Ana Soria se instalarían en Madrid, en la exclusiva urbanización de La Finca, finalmente la pareja ha cambiado de opinión. Hace poco más de una semana que estrenaban su nuevo nidito de amor. Un ático de lujo con vistas al mar en una zona nueva de Almería, donde Ana continuará con sus estudios tras haber realizado el traslado de expediente. Ponce viajará desde ahí hasta Madrid para visitar a sus hijas y para cumplir con sus compromisos profesionales, en la medida en que la pandemia lo permita

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