Las influencer rusas lloran el cierre de Instagram en su país

El gobierno de Vladimir Putin ha tomado la decisión de prohibir el uso de esta red social. Una medida que llega días después de que también cerrara Facebook y Twitter.

Con estas nuevas medidas, Rusia se acerca cada vez más a la idea de tener un Internet propio; de la misma forma que ocurre desde hace años en China, donde los servicios occidentales no están permitidos. El gobierno de Putin ha tomado la decisión de cerrar las principales redes sociales occidentales, en menos de una semana. Si hace unos días saltaba la noticia del bloqueo a Facebook y Twitter, ahora le ha llegado el turno a Instagram. Una noticia que no ha sentado nada bien a los influencer del país soviético y que ha desatado las lágrimas en más de una ocasión.

Las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania también están teniendo una gran repercusión en la red. Se trata de una decisión que el gobierno soviético ha tomado después de que Meta Platforms anunciara la excepción que se iba a trazar en sus normas de uso al no eliminar los llamamientos a la violencia y los mensajes de odio contra los rusos. Una decisión que no ha gustado ha Vladimir Putin y que ha llevado al gobierno ruso a tomar la decisión de bloquear Instagram en todo el país. Esta medida fue anunciada el pasado viernes por el Kremlin y se hizo efectiva a partir del lunes. Una noticia que ha provocado un aluvión de quejas por parte de cientos de influencers. Y es que, los creadores de contenido generan una gran cantidad de ingresos gracias a la promoción de diferentes productos a través de esta red social; por lo que no han dudado a la hora de protestar ante una medida que va a afectar directamente a sus bolsillos.

"No sé lo que depara el futuro" ha dicho la estrella rusa de televisión Olga Buzova a los más de 23 millones de seguidores que tiene en Instagram. La actriz ha publicado un vídeo de más de siete minutos de duración, en el que se ha despedido de sus seguidores. La presentadora ha afirmado que para ella Instagram era más que un trabajo: "No hice todo esto como un trabajo para mí, es parte de mi alma. Siento como si me estuvieran quitando una gran parte de mi corazón y mi vida". Un video publicado hace dos días que ya cuenta con más de 2 millones de reproducciones en todo el mundo. A pesar de esta medida, Buzova ha podido continuar publicando en esta red social al estar de viaje en Emiratos Árabes Unidos.

Una decisión que afecta directamente a los más de 80 millones de usuarios que esta red social tiene en el país. Unos usuarios que se han visto obligados a dejar de utilizar esta plataforma, salvo si utilizan servicios como los servidores VPN; que ya están entre las aplicaciones más descargadas en el país. Con esta sucesión de medidas, Vladimir Putin pretende acercarse al destierro digital que reina en China desde hace varios años. Y es que el país asiático ha logrado construir un `Internet propio´, alejado del mundo occidental. La Gran Muralla de Fuego, así es como se conoce coloquialmente al Proyecto Escudo Dorado. Un proyecto creado en 1998 y que comenzó sus operaciones en noviembre de 2003; y que supone la censura en Internet y que permite la vigilancia del Ministerio de Seguridad Pública. Un cortafuegos con el que el gobierno chino pretende evitar que su población se contamine con las ideas de occidente, algo similar a lo que está ocurriendo ahora en Rusia. En el año 2009 fueron bloqueados tanto Facebook como Instagram y tan solo un año después desaparecería también Google.

Vladimir Putin y Xi Jinping
Gtres

Unas medidas que han ido aumentando la distancia entre el gigante asiático y Occidente y que culminaron el pasado mes de octubre cuando Microsoft anunciaba el cierre de LinkedIn; la última gran red social occidental que hasta el momento funcionaba en el país. La plataforma de búsqueda de empleo anunció el pasado año el cierre de su versión local en China. Una decisión motivada por el "entorno operativo significativamente más desafiante y mayores requisitos de cumplimiento en China”. Y es que la legislación local ha ido endureciendo sus medidas en el último año, bajo el mandato del presidente Xi Jinping. Una decisión que también se extendió a finales del pasado año hasta Hong Kong; donde se aprobó una nueva ley de censura cinematográfica. El objetivo de esta ley es “salvaguardar la seguridad nacional” tal y como comentaba en octubre el Secretario de Comercio, Edward Yau. El castigo por incumplir esta ley incluye hasta tres años de prisión y multas que pueden alcanzar el millón de dólares del país asiático. 

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