Meghan Markle y Kate Middleton, ¿enemigas tras las cámaras?

En las fotografías posan sonrientes una al lado de la otra, pero parece ser que la relación entre Meghan Markle y Kate Middleton es de todo menos idílica.

Meghan Markle Kate Middleton
Meghan Markle y Kate Middleton el pasado mes de julio durante los torneos de tenis de Wimbledon.

Meghan Markle es ya un personaje habitual en la prensa internacional, pero no precisamente por buenas causas. Si la duquesa protagoniza una noticia suele ser bien por sus estilismos (favorecedores, sí, pero poco relevantes, al fin y al cabo), bien por su supuesto mal talante. En plena avalancha de titulares sobre el convulso carácter de la ex-actriz, la prensa británica ha destapado que, además de sus rifirrafes con la reina, Markle no se lleva nada bien con su concuñada, Kate Middleton.

Lo que ha hecho saltar las alarmas es la reciente (y sorprendente) decisión del príncipe Harry y la duquesa de Sussex de abandonar su actual residencia en Kensington y mudarse a Windsor. O lo que es lo mismo, alejarse del hogar de los duques de Cambridge, instalados en una de las propiedades de la finca londinense, para trasladarse a Frogmore Cottage, a unos 30 kilómetros de distancia.

La noticia ha desconcertado a la prensa de Reino Unido por varios motivos. En primer lugar, por su urgencia. La decisión se ha hecho pública a través de un comunicado del Palacio de Kensington, que señala que los duques de Sussex inaugurarán su nuevo hogar a principios de 2019. Vamos, prácticamente mañana mismo. 

En segundo lugar, y posiblemente lo más relevante, la prensa especializada señala el valor sentimental que el palacio de Kensington tiene tanto para Guillermo como para Harry. La residencia es la casa de infancia de los hermanos, especialmente unidos tras la muerte de su madre, Diana de Gales, en 1997. Por eso, resulta cuanto menos impensable que haya sido el propio Harry quien haya propuesto abandonar el que, hasta ahora, ha sido su hogar.

Esta nueva especulación supone un golpe más a la ya maltrecha imagen pública de Meghan Markle. Durante su noviazgo con el príncipe Harry, la intérprete de “Suits” era muy querida por los ingleses, pero todo cambió tras la boda real. Así lo evidencian los últimos sondeos publicados por YouGov, una empresa de investigación de mercados que encuestó a 3.700 personas para conocer la opinión general de los miembros de la Casa Real.

Los números no mienten: solo el 55% de los encuestados manifestaron una opinión positiva sobre Markle, que ocupa el sexto puesto en el ranking de popularidad, por detrás de su marido, la reina Isabel II, el príncipe Guillermo, la duquesa de Cambridge y el príncipe Felipe, en ese orden.

Frente a los cada vez más abundantes detractores de la californiana, hay quienes afirman que la mudanza se debe simplemente a una necesidad de espacio extra. Y es que, con un bebé en camino, a los duques de Sussex se les queda pequeña su actual residencia, de tan solo dos habitaciones. En las diez estancias de Frogmore Cottage, ese problema desaparece, pudiendo alojar cómodamente a Doria, la madre de Meghan, y a una “nanny” que cuide del retoño.

Sea cual sea el verdadero motivo detrás de la inminente mudanza, es innegable que la presencia de Meghan ha revolucionado la hasta ahora monótona y tranquila vida de la familia real británica. Si Kate Middleton se adaptó al ambiente royal con discreción, Markle parece estar haciendo todo lo contrario, hasta el punto de que un reciente reportaje del Daily Mail asegura que los miembros del servicio de Kensington se refieren a la duquesa como “huracán Meghan”.

Sus omisiones del protocolo de vestimenta, su disputa con la mismísima Isabel II por la tiara que lució en la boda y la dimisión de varios miembros de su equipo también explicarían el desagradable apodo, que bien podría ser el título de una nueva serie protagonizada por la duquesa. ¿Qué otras sorpresas nos aguardan en sus próximos episodios?

La Casa Real zanja el tema

Tras semanas de comentarios y tensión entre el duque y la duquesa de Sussex y Cambridge, el Palacio ha roto su silencio comentando que la supuesta bofetada de Kate a Meghan, por reprender a miembros de su equipo en el Palacio de Kensington justo antes de la boda real de Meghan y Harry, "nunca sucedió".

Esta confirmación oficial ha nacido a raíz de los rumores persistentes y sobre todo de los ataques constantes dirigidos a la duquesa de Sussex. La prensa britántica estaría "tratando de atraparla", según ella.

From Marie Claire U Australia: <link rel="canonical" href="https://www.marieclaire.com.au/royals-respond-to-feud" />

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