Miguel Bosé y Nacho Palau: comienza el juicio por la filiación de sus hijos

Dos años después de su separación, y tras la demanda presentada por el valenciano, la expareja se sienta ante el juez

Han pasado dos años desde que se conociera la separación de Miguel Bosé y Nacho Palau. Una ruptura que sorprendía al desvelar la historia de amor del cantante con el escultor valenciano, con quien había compartido su vida durante algo más de veinticinco años. Después de haberse conocido que el intérprete de ‘Bandido’ había sido padre de cuatro hijos, nacidos bajo gestación subrogada, se desvelaba quién era el otro progenitor de los niños, además de todo lo referente al nacimiento de Diego, Tadeo, Ivo y Telmo. Fue a través del comunicado de los abogados de Palau, en el que además de dar esta información también hacían pública la intención de su representado de velar por los intereses de sus hijos, por lo que había interpuesto una demanda por la filiación de los pequeños.

“Para mí los cuatro son hijos míos. Los he deseado, los he recibido desde que llegaron al mundo, les he dado biberones. Hemos sido una familia”, ha explicado el valenciano a Vanitatis. El hecho de que sus hijos no compartan ADN ni apellidos -solo lo hacen cada par de mellizos- ha provocado esta situación familiar que puede dirimirse en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Pozuelo de Alarcón, donde la expareja se sientan ante el juez a lo largo de esta mañana. Durante sus casi ocho primeros años de vida, los cuatro hermanos vivieron junto a la pareja, en el domicilio propiedad del cantante ubicado en la zona de Somosaguas, a las afueras de la capital. Y lo hicieron hasta la ruptura de la pareja.

Tras su separación Miguel hizo las maletas y se mudó a México con sus dos hijos biológicos, Diego y Tadeo, mientras que Nacho se trasladaba a su localidad natal, Chelva, junto con los suyos, Ivo y Telmo. A partir de ese momento la distancia física entre los niños ha pasado por pasar largas temporadas sin tener contacto, salvo a través de llamadas de teléfono, hasta que en el verano del 2019 la expareja llegó a un acuerdo para que los niños pasaran más tiempo juntos, y por ende sus progenitores. De hecho, el pasado verano, y aprovechando la estancia de Bosé y sus pequeños en España, los niños se reunieron durante un mes con Nacho en Valencia. Unas semanas muy felices tanto para los hermanos, como para los progenitores.

Nacho Palau inmortalizó uno de estos momentos entrañables entre los cuatro durante el pasado mes de agosto. Un momento del que por fin pudo ser testigo, un año después de que sus hijos estuvieran juntos. Y ha querido hacer pública esa imagen en sus redes sociales coincidiendo con la celebración del juicio. En la fotografía, bajo el hastag “hermanos para siempre”, se ve a los niños caminando abrazados. Una imagen que sin duda queda, al menos por el momento, en el recuerdo de Nacho, que pretende con este juicio, que se reconozca la filiación legal de sus hijos, para luego luchar para que los cuatro tengan las mismas oportunidades y puedan vivir juntos, pero no en México.

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