Rocío Flores, la niña de los ojos de Rocío Jurado, cumple 23 años

Cumple veintitrés años Rocío Flores y fue la niña de los ojos de una de las grandes de la canción española, Rocío Jurado

Cumple veintitrés años y fue la niña de los ojos de una de las grandes de la canción española, Rocío Jurado. Moría por ella y esa pequeña de ojos verdes, pelo ensortijado y piel clara se hace mayor y da un paso importante en su vida. La bautizaron Rocío, como no podía ser de otra manera, en honor a su abuela e idéntico nombre de su madre. La más grande sentía verdadera debilidad por ella. Famosa desde la cuna, este año ha decidido dar el paso y aparecer en los medios de comunicación para apoyar el reality de su padre, con quien vive desde hace 7 años. Su corta biografía, de niñez entre algodones y los mimos de su abuela y sus padres, esconde una dura historia que le mantiene separada de su madre desde que llegara a la difícil adolescencia y hasta hoy.

Un año más, un cumpleaños más. Quizá esté tiempo de recuperar el tiempo perdido tras el giro de cortar la relación con su madre, Rocío Carrasco. Este aniversario será ya con la fama en su agenda. Sus apariciones en televisión han sido seguidas por millones telespectadores. La niña de los ojos de la Jurado se hace mayor y famosa.

Cuando este 13 de octubre sople sus 23 velas, lo celebrará con su outfit escogido, hasta el último detalle. Lejos del mundo de la canción y del arte que llevó a su abuela Jurado a una de las cotas más altas del panorama español, Rocío no canta ni baila pero si se ha hecho experta en otras lides que les están permitiendo cumplir su pequeño sueño. El otro giro de su vida lo dio al dejar los estudios y tomar una decisión: celebrar la vida como business woman, con su propia página web y casi 130.000 seguidores, según ella misma confiesa en su cuenta de Instagram.

Lleva varios años dedicada al coaching nutricional. Y es en las redes, conectando con los demás donde ha encontrado la fórmula de vida que más deseaba. “Yo no lo creía y emprendí mi propio negocio. Desde hace unos meses soy mi propia jefa. Trabajo por y para mí. Me pongo mis horarios y trabajo con mis ascensos mensuales y gestiono mi tiempo como quiero”.

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