Apuntes del corazón: Carolina de Mónaco y abrigos de visón

He dedicado gran parte del tiempo de estas entrañables fiestas a leer concienzudamente las revistas del corazón. Soy de la opinión que de los ires y venires de los ricos y famosos se sacan pingües conclusiones, amén de generar preguntas francamente capitales. Propongo hoy dos de los asuntos que más me han impactado relacionados con la "beautiful people" (o lo que queda de ella).

Carolina de Mónaco

Carolina de Mónaco y su hija Alexandra, se han ido de vacaciones a Gstaad "con sus pequeños teckels”. Di que sí Carolina, que mejor con perros que mal acompañada.

Y ahí va la pregunta que me tiene intrigado: cuando tú tienes perros y eres ultrafamosa como la de Mónaco, y por lo tanto estás rodeada de paparazzi toda la vida, si el perro (ella tiene tres) hace caquita en la brillante acera de Gstaad, ¿la recoges o no la recoges? O sea, cuando los tres teckels de esta señora defecan en la calle, como todos los perros, ella, a riesgo de que la pillen los paparazzi, ¿recoge o no recoge? ¿Qué es peor para su regia imagen, que la pillen recogiendo o que la pillen no recogiendo? ¿Los teckel de Mónaco son cómo los demás, o es que en su caso no tienen necesidades de ese tipo? Y, de tenerlas, ¿para evitar la foto comprometedora, salen de palacio con todo en orden?

Y otro tema, leí en otra revista el siguiente titular: "Romántica, familiar y muy chic. La boda de Cynthia Rossi en París”. Y debo apuntar una serie de cosas sobre este particular:

- Como este país nuestro es la monda, la bisnieta de un dictador se casa y le dan una exclusiva. Cosa impensable, por ejemplo, en Alemania o Italia, donde las bisnietas o parientes varios de Hitler o Moussolini, ni están ni se les espera.

- Sea como sea, la hija de Carmen Martínez Bordiu Franco se ha casado con un novio que tuvo de adolescente, se han reencontrado y mira, p'alante.

- También te digo una cosa, he hecho un repaso de mis novios de adolescencia (que fueron ejército, porque yo era muy mono y muy fácil, muy easygoing que dicen los cursis), y no me casaba con ninguno de ellos. Creo que ellos conmigo tampoco, conste en acta. O sea, que lo de la bisnieta de Franco tiene bastante mérito.

- Hay una edad en la que, como mujer, te dices a ti misma que mejor malo conocido que bueno por conocer.

Ella se ha casado en pantalones. Muy bien, ahora sólo falta que ellos se casen en falda.

- Las señoras invitadas, como la boda era en París y hacía un frío que pelaba, han sacado las pieles: los visones, para ser más exactos. Tengo una amiga que ha heradado las pieles de su madre (entre otras cosas) y me dijo que no sabía qué hacer con ellas porque es ecologista y amante de los animales; yo le he dicho que de perdidos al río, que el mal ya está hecho y que no pase frío. Ella tiene miedo de que la agreda uno de Greenpace con un spray; le he contestado que ellos apuntan muy bien, que dan al pelo y no a los ojos, que no se preocupe. Y, además, que si le manchan en plan graffitti el visón, que diga que es un abrigo de Louis Vuitton tuneado por Stephen Sprouse.

- Los ricos se pueden casar en mitad del frío invierno parisién precisamente porque tienen visones con que cubrirse. El resto de los mortales lo hacemos en primavera y a las puertas del verano porque no tenemos abrigo de lujo. Eso es así y todo el mundo lo sabe.

- También han sacado las señoras el terciopelo, que es un tejido que da invierno, da lujo y da boda.

- Los hijos de Luís Alfonso de Borbón, hermano por parte de madre de la novia, y de Margarita Vargas iban de pajes, muy a la manera de esos que pintaban en el siglo XVIII, con su casaca y su calcetín largo... Te voy a decir otra cosa, esos chavales estaban claramente helados.

- El convite se ha celebrado en el Bois de Boulogne y los invitados han llegado en un pequeño barco (una barcaza), igual que los que asistieron a la boda de Pierre Cashiragi y Beatriz Borromeo. Son como pateras, pero para ricos (o sea un horror). Los ricos tienen una persistente manía en llegar al altar o a la fiesta de su boda en barcaza. Los ricos, créeme, son agotadores.

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