Cósima Ramírez se sincera

La nueva it girl española, hija de Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada , concede su primera y más divertida entrevista a Marie Claire . Descubre la nueva cara de la familia.

Cósima Ramírez, it girl

¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de tu infancia? Pues siempre me reprocha mi madre por la poca memoria que tengo de los sitios maravillosos, museos y conciertos a los que me llevaba de pequeña. La verdad, es que mis recuerdos infantiles no salen muy lejos de la cuna de mis perros.

¿Qué tipo de niña eras: obediente o revoltosa? Obediente, teniendo la madre que tengo no me quedaba otra. Aunque en cuanto me deshacía de ella, hacia gamberradas, comía chuches y veía la televisión, cosas estrictamente prohibidas en mi casa.

¿No hace mucho que has vuelto de lo que has llamado un “dulce exilio” de 15 años, ¿cómo fue tu etapa estudiando en el extranjero? Para mí ha sido una vida entera. Al pasar mis años formativos en Inglaterra se me han quedado referencias culturas y un sentido del humor muy ingles. Volvía a casa recitando poesías que nadie entendía ni "pa atrás" y hablando del Cardenal Wolsey.

¿Qué es lo que más echabas de menos de España? La comida. Sobrevivía durante meses con los pastelillos y envases de embutidos que conseguía infiltrar de contrabando en el cole.

Te graduaste con honores en Historia del Arte en Brown. Tu padre puede sentirse orgulloso. La verdad es que estudiar en Brown fueron los cuatro mejores años de mi vida, hasta ahora. Casi todos mis amigos eran músicos y artistas, llenos de proyectos y ansias de crear. Había tal agrupación de talento y de superdotados que incluso intimidaba.

Trabajaste en Pull&Bear, en Gran Vía, conoces a gente de tu generación que se tiene que buscar la vida  ¿Qué piensas de que muchos jóvenes se marchen fuera por la crisis? No me sorprende ni me ofende nada. Aunque es una pena para España que incluso sus jóvenes hayan perdido la esperanza…y como no, viendo esta frustrante bufonería que llaman el gobierno español. Además, entiendo perfectamente que algunas de las particulares sociológicas de nuestro país resulten sofocantes para los que buscan la libertad o la justicia.

¿En qué te gastaste tu primer sueldo? Pues como tantos otros primeros sueldos en nada duradero, pero tengo muchas ganas de írmelo currando y empezar a fantasear sobre mi propia colección de arte.

¿Has dicho alguna vez que en un futuro no te importaría dedicarte a la política, ¿te ves más de alcaldesa, ministra o presidenta? Con la megalomanía que sufría de pequeña me veía presidenta, pero rápido me di cuenta de los sacrificios inhumanos e inútiles que se debe de hacer para sobrevivir en política. En demasiados casos esto incluía los principios, así que me pareció un camino contradictorio y desagradecido.

¿Te gusta la definición it girl? La verdad es que lo asocio con bastante tontería. Encima, me parece desagradable y artificial tener por verdaderos a los falsos ídolos creados por los medios de comunicación. Aspirar al estilo de vida que muchas de estas niñas lucen puede ser peligroso, es un espejismo. Hay que darse cuenta de los mecanismos de marketing quizás algo siniestros que están detrás de muchas supuestas ‘celebrities’.

¿Cómo te imaginas dentro de 10 años? Llena de éxitos y gloria, pero siempre he sido demasiado optimista.

Eres la responsable de Relaciones Internacionales de Ágatha Ruiz de la Prada. ¿Qué tal es Agatha como jefa??Igual que como madre, extremadamente exigente pero con buenas intenciones.

¿Te sientes su heredera natural?? Me he criado en su universo creativo, así que de cierto modo: si. Aunque por otra parte siempre he tenido la típica rivalidad madre-hija  con ella, y me va a costar crear mi espacio independiente dentro de su imponente sombra multicolor.

¿Qué cualidades crees que has heredado de tu madre? La sensibilidad estética y quizás – para bien o para mal – el carácter.

¿Y de tu padre? Me gustaría decir la inteligencia, pero entonces no podría decir que la humildad…

Ahora que no es director de El Mundo, ¿Pedro J está más en casa o sigue tan ocupado como siempre?
La verdad, es que no le ha cambiado la rutina ni un instante. Lo cual también podría ser preocupante, el tío no entiende el sentido o el  concepto de relajarse. Sigue con muchos proyectos y cosas que decir. Tan fácilmente no se le silencia, eso os lo aseguro.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado? Que la mayor felicidad en este mundo se encuentra trabajando.

 

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