David Bowie, un estilo

El artista inglés muere de cáncer a los 69 años. Estas líneas analizan la clave e influencia de su estilo en la moda y personalidad contemporáneas.

David Bowie
David Bowie y su mujer Imán en 2011

 

David Bowie ha sido uno de los iconos fundamentales de nuestro tiempo, y lo ha sido desde el mismo momento de la publicación de sus primeros discos: David Bowie (1967) y Space Oddity (1969). La clave de su éxito, tanto musical como estilístico (y en este caso, como en ningún otro, tanto monta, monta tanto) reside, posiblemente, en que el artista entendió inmediata y genialmente que no somos en bloque ni para siempre la misma cosa, que no estamos atados ni obligados a nada: ni a nuestro linaje o nacionalidad, cuerpo, cultura, tiempo o espacio, ni mucho menos a lo que los demás suponen que somos o a lo que estos esperan que seamos.

David Bowie nos enseñó que seremos lo que queramos ser, que podemos ser lo que deseemos. ¿Y acaso no es esa la gran revolución de estos últimos años, esa que la moda que hoy practicamos –y defendemos- nos ayuda a llevar a cabo?

También aprendimos gracias a él que podemos cambiar cuando mejor nos venga y nos apetezca. Y sin pedir permiso gracias a la frivolidad más absoluta o a la introspección más profunda. Creyéndolo firmemente o titubeando. Convencidos o de forma deportiva y casual. Por necesidad o por diversión. Él fue hombre, mujer y marciano. A veces fue de verdad y a veces de mentira. Fue un gentleman y un pillo. Aristócrita y obrero. Fue guapo y fue feo. barroco y minimalista. Negro, blanco, rubio y moreno. Eléctrico, electrónico, kitsch y clásico. Canónico, previsible o sorprendente. Lento y veloz. Espiritual y pop, santo y demoníaco. Activo y pasivo. Burgués y revolucionario. Fue una imagen y de carne y hueso. Casi siempre libre, pero quizás también preso. Superestrella y supernormal.

La búsqueda incesante de uno mismo y el encontrarse por pura casualidad, cazarse y reducirse con violencia o hacelo pacíficamente o de manera ansiosa y desesperada, ha sido una de las principales actividades de hombres y mujeres en los últimos ochenta años. Con la muerte de este oráculo de la personalidad que fue David Bowie se inagura una época en la que habrá que empezar a dejarnos de lado, olvidarnos un poco de nosostros mismos y atender, definitivamente, a todos los demás, estén estos muy cerca o muy lejos.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS