El genio arrogante

Jovencísimo y transgresor, Xavier Dolan estrena Mommy, de aroma Indie y triunfadora en el Festival de Cannes.

Xavier Dolan

Ningún director puede decir que ha filmado cinco películas en cinco años antes de cumplir los 25. Bueno, ninguno, no. Xavier Dolan (Montreal, 1989) puede. Niño terrible, niño mimado, niño arrogante… La prensa lo ha calificado de muchas maneras.

A los 20 años, con Yo maté a mi madre, se presentó a la Quincena de Realizadores de Cannes. Con 21 se enfadó porque su película Los amores imaginarios solo fue seleccionada para una sección secundaria, y no la oficial, en el mismo festival. Lo que sí logró fue una candidatura al César a la mejor cinta extranjera. A los 23 filmó Laurence Anyways, una poética reflexión sobre un profesor que cambia de sexo. La crítica y el público cayeron a sus pies. A los 24 creó Tom à la Ferme, que fue galardonada con el prestigioso FIPRESCI en el Festival de Venecia. Ahora, a sus 25, estrena en España Mommy, ganadora del Premio Especial del Jurado en el pasado Cannes. Se trata de su primera película social, que narra la difícil relación de una madre sola con su hijo adolescente y bipolar. "Sabía que estaba haciendo una buena película, de temática gay, bien tejida y llena de esperanza", ha declarado a Libération.

Autodidacta en prácticamente todo, Xavier, de padre egipcio y madre franco-canadiense, dejó el colegio a los 16 años y creció sabiéndose lo que realmente es: un niño prodigio, convertido ahora en un príncipe hipster que adora la moda. "Vale, sí, me gustan los vestidos bonitos, ¿y qué? Lo que pasa es que muchos directores no tienen ni idea sobre las tendencias y lo dejan en manos de otros. A mí no se me pasaría por la cabeza rodar una escena sin decidir personalmente lo que viste cada personaje. No por eso soy un cineasta superficial", dijo a El País. La emoción es lo que le mueve.

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