El guardaespaldas de Meghan Markle ha dimitido

¿Qué le pasa al 'staff' de la duquesa? ¿Por qué todos abandonan a Meghan Markle? ¿Tan difícil es convivir con la futura mamá?

Gtres

Otro miembro del staff de Kensington ha dicho adiós a Meghan Markle. O al menos, eso es lo que dicen los medios internacionales. Si cuando nosotras vaticinábamos (aquí) que Meghan Markle podría quedarse sola en palacio... No mentíamos. Tenemos un sexto sentido desde que Mercurio retrógrado hizo mella en nuestra vida y tuvimos que ponerle solución a golpe de horóscopo (medio brujas nos llaman).

Y es que, este fin de semana un miembro del equipo de seguridad de la duquesa ha dimitido solo seis meses después de comenzar el trabajo. Por razones de seguridad no se ha desvelado el nombre de la guardaespaldas que ya no formará parte del equipo, pero esta dimisión hace que ya sean tres las despedidas desde que la ex actriz se convirtiera en la esposa del príncipe Harry. Primero fue Melissa, la asistente personal de Meghan encargada de llevar a cabo la gran boda y más tarde Samantha Cohen, que había estado trabajando 17 años para la casa rea, por lo que su marcha fue una auténtica sorpresa. A esto hay que sumarle que ella fue la encargada de dar lecciones de duquesa a Meg después del enlace, por lo que la relación estaba sostenida por una cuerda floja... Porque algo, sabemos al 100%. A Meghan no le gustan las reglas, solo hace falta recordar sus salidas de protocolo en todas las ocasiones habidas y por haber, y su comportamiento con la familia real. ¿Pero la podemos culpar? Habiéndose convertido en princesa por sorpresa de la noche a la mañana... Es normal que el protocolo británico sea más bien complicado. Y es que, la reina Isabel II dicta la hora en la que Meg se va a dormir. Sí, como lo lees.

Ante esto solo podemos preguntarnos... ¿Algo pasa con Meghan?

Meghan Markle con su guardaespaldas en Fiji (Gtres)

Los rumores que presentan a la duquesa como déspota y demasiado exigente no hacen más que crecer. Y a medida que la popularidad de Meghan cae en picado, la casa real no hace otra cosa que recibir varapalos, porque la filtración de estas dimisiones evidencian la mala relación de la duquesa con su equipo, y como afirman algunos también con Kate Middleton. A pocos meses de convertirse en mamá, parece que las peticiones de Meg no hacen más que crecer con la excusa de su embarazo.

Aunque haya inculcado la buena vida a Harry (poco le queda para, esterilla y mallas en mano, empezar las clases de yoga) y sea la responsable de que haya dejado de beber alcohol, no todo es un cuento de hadas en la vida cotidiana de la pareja. Si lo fuese, claramente, no habría tantos abandonos entre las paredes de palacio. 

Sea como fuere, nosotras lo seguimos diciendo: Kensington, Meghan: si necesitáis sustitutos, aquí estamos. Podemos trabajar desde casa, no hay problema. Nos dejaremos enredar por la vida royal y londinense sin ningún tipo de problema. A lo Bridget Jones.

Palabrita.

 

 

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