El momento de Sienna

Fue carne de cañón de la prensa rosa por su fama de juerguista, pero se ha reinventado y convertido en una actriz respetada.

El momento de Sienna

Sienna Miller, actriz de 33 años, nos recibe en la Electric House de Notting Hill con esta declaración de intenciones: “Me he dado cuenta de que una tiene que dejar de querer estar siempre guapa y no hay que ser tan vanidosa”. Y sigue: “Siempre pueden encontrar a otra para sustituirte, y cuando eres joven quieren que tengas un determinado look, pero al cumplir la treintena, mi carrera dio un giro. Cuando tenía veintitantos, casi siempre hacía el papel de novia, pero ahora me quiero centrar en los personajes que interpreto, en ser una persona de verdad”.
Vivir bajo el escrutinio de la prensa cuando tienes poco más de 20 años es complicado, algo para lo que Sienna Miller no estaba preparada. Las pruebas que hizo para Charles Shyer, el director del remake de Alfie (2004), con Jude Law como actor principal, fueron el inicio de una locura sin control. Lo que Miller no podía prever entonces es que iba a ser más famosa por ser la novia de Jude Law que por ser actriz, a pesar de conseguir el papel de Nikki, la chica fiestera en Alfie. “Me seguían por estar con Jude. Una actriz necesita publicidad, pero tienes que ser capaz de controlarla. Eran mis años “de universidad”. Me gustaba salir y pasarlo en grande, ir a bares, fumar… Era honesta a cerca de quién era. Es difícil dar un papel a alguien a la que se conoce por las razones equivocadas. Tuve problemas porque no seguía las normas del juego”.

Acoso mediático
“Todos los que trabajan con Sienna siempre comentan el talento que tiene, pero la prensa solo quería ver en ella su lado juerguista”, afirma Keira Knightley, amiga y coprotagonista en 2008 de la película The Edge of Love. “Querían transmitir la imagen de que era famosa por su ropa y por tener un novio famoso. “Siempre había paparazzi apostados enfrente de mi casa de Londres y allá donde fuera me seguían 12 coches. A pesar de todo, su respuesta fue valiente y contundente: “Me dediqué a grabarles en secreto durante un año con una cámara del tamaño de un mechero y en 2008 los llevé a los tribunales con las pruebas grabadas”. Solicitó una orden judicial contra Big Pictures, una de las mayores agencias de paparazzi ,y los tribunales le dieron la razón: “Es de lo que más orgullosa me he sentido en mi vida porque a partir de entonces pude centrarme en convertirme en el tipo de actriz que quería ser”. Más recientemente, en 2011, se enfrentó y logró un acuerdo con el ya extinto semanal News of the World, que había hackeado su buzón de voz, junto con el de otros personajes conocidos.

El momento de Sienna

Pero antes de la fama, Sienna era una niña normal nacida en Nueva York, hija de un marchante de arte estadounidense y de una modelo inglesa nacida en Sudáfrica, que se mudó a Londres cuando tenía un año. En 2000, con 18 años, regresó a Nueva York para estudiar interpretación en el Lee Strasberg Theatre & Film Institute, decidida a hacerse un hueco en ese mundo. “Tuve una reunión con Dallas Smith (un representante de United Agents) y cuando me dijo que me volviera a la Universidad de Oxford, le dije que me diera una oportunidad y que si no salía bien, no tendría que volver a verme”.

Con nombre propio
El punto de inflexión con el que Miller pasó de ser 'novia de' a una actriz con mayúsculas fue con el taquillazo El francotirador, dirigida por Clint Eastwood. En esta película, una casi irreconocible Miller interpreta a Taya Kyle, la mujer de Chris Kyle (Bradley Cooper), el francotirador más letal de la historia del ejército de los Estados Unidos, y no fue un papel fácil de conseguir. Según cuenta, “me fui a Los Ángeles, y tuve que esperar mi turno en una habitación repleta de chicas mirándose las unas a las otras y releyendo el texto una y otra vez. Hacía mucho tiempo que no había tenido que hacer ese tipo de audición. Cuando llegó mi turno, no me salió bien; me puse muy nerviosa y no paraba de decir: ‘¿Puedo volver a repetirlo?”. Al principio, Eastwood le intimidaba, pero enseguida se hizo a su forma de dirigir tan minimalista. “Nos hizo sentir como si fuéramos una pequeña familia; rodó la película en 40 días, sin ensayos.

Nuevos proyectos
Ha empezado a rodar Lost City of Z, sobre el explorador del Amazonas Percy Fawcett (Charlie Hunnam), y próximamente actuará en la película de Ben Affleck Live by Night, sobre el crimen organizado. Burnt es su segundo proyecto con Bradley Cooper, que se ha convertido en un gran amigo. Nos reímos mucho juntos; es leal, amable y no es consciente de lo brillante que es”. Cooper, que hace de enfant terrible de la cocina a la captura de su tercera estrella Michelin, le devuelve el cumplido: “Desde el principio nos llevamos de maravilla porque tenemos la misma ética de trabajo. Llega al rodaje lista para trabajar, sin tonterías ni pretensiones”.
Para Miller ya no se trata solo de tener papeles principales, sino de trabajar “con las personas adecuadas, con el director adecuado. Cuando tienes una hija pequeña, tener papeles secundarios tiene sus ventajas”. Es consciente de lo difícil que resulta para una mujer sumar años en la industria del cine, por lo que tiene claro que “tengo que poner cimientos sólidos, para poder tener mayor poder de decisión respecto a futuros proyectos”. Eso incluye que le paguen lo que vale. “Acabo de renunciar a una obra porque el productor no se planteaba pagarme lo mismo que al actor masculino. Las mujeres siempre tenemos que hacer más publicidad que los hombres. La única manera de solucionarlo es plantándose. Vamos a tener que hacer sacrificios para que las cosas cambien. Quiero erguirme y sentirme digna”.

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