Hablamos con el nuevo fichaje de Juego de Tronos

La diseñadora y artista gallega Arantza Vilas, nos cuenta cómo se ha colado en el vestuario de la famosa serie.

Cardinal Richelieu (BBC), vestuario Phoebe de Gaye

Una tela plisada con volúmenes y efecto tridimensional le ha valido un pasaje a Arantza Vilas para entrar en Juego de Tronos. Esta diseñadora gallega ha conseguido vestir a los prestamistas de Bravos, unos personajes que acaban de aparecer en la última temporada y que irán ganando protagonismo a medida que avance la serie.

Con un bagaje muy rico en producciones de época como la serie The Musketeers (BBC) o el film El Fantasma de la Ópera, Arantza tenía mucho camino andado para entrar en el armario de Juego de Tronos. Y, sin embargo, no había nada planeado, “la dirección de mi carrera profesional ha sido tanto una vocación como una intuición, no recuerdo que hubiera un momento en que 'se me encendiera la bombilla', más bien fue algo que siempre quise hacer y que tuve la fortuna de poder desarrollar”.

Ese desarrollo comenzó en Sevilla, donde se formó en Bellas Artes en la especialidad de grabado y de ahí voló a la Central Saint Martins de Londres para estudiar diseño textil. Todos esos conocimientos los mezcló con antiguas técnicas japonesas y con sus propias investigaciones, convirtiéndose así en una verdadera alquimista del diseño.

Tejidos que inspiraron las prendas de Juego de Tronos, por Michele Panzeri

Cuando intento imaginar qué pasa por su cabeza en el proceso creativo ella me dice, “el proceso creativo empieza como un juego, a través del juego inventamos y esos inventos son el germen de las ideas nuevas. El trabajo empieza siempre jugando con materiales, cocinando, en el sentido más literal”. Y así es, sus creaciones son una receta: materiales diferentes y productos químicos, hechos a la temperatura idónea y con el toque justo de sabores del mundo, dan como resultado algo tan sorprendente como una seda convertida en un tejido metálico tridimensional. Un plato irresistible para la serie de HBO. Afirma que para elaborarlo empezó a verla “¡y …ahora estoy enganchada!”.

Todas sus colaboraciones de cine llevan la insignia de Pinaki Studios, una empresa afincada en Londres y nacida de la imaginación de Vilas cuando, en el frío invierno de Londres, escapaba con su imaginación a una calurosa isla de la Polinesia Francesa, Pinaki. De la ficción pasó a la realidad manteniendo siempre esa esencia onírica incluso para sus colaboraciones y proyectos de diseño de interiores de lujo, accesorios, diseño comestible o moda, terreno en el que se aventura bajo el nombre de Pinaki Editions.

Arantza se define “artista y diseñadora textil interesada en crear materiales que cuenten algo” y esa capacidad de contar historias a través de verdaderas obras artísticas y arquitectónicas textiles, le ha abierto las puertas de esta superproducción y no parece que se vayan a cerrar.

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