Imparable: Cate Blachett triunfa con 'Carol'

Si cada época tiene una gran actriz, quizá la de la actual sea Cate Blanchett. La australiana vuelve a brillar en 'Carol', una inolvidable historia de amor entre dos mujeres.

Blanchett

Todo es perfecto, quizá demasiado, en Carol: los decorados creíbles, los diálogos precisos, las bonitas canciones de la época –los años 50–, la composición de cada plano. Pero sobre todo, Cate Blanchett. Sus abrigos de pieles y el carmín de sus labios, su forma de fumar o su voz, con un tono más grave de lo habitual en consonancia con su personaje. Blanchett deslumbra como Carol, una mujer de clase alta que decide divorciarse de su marido y ser independiente para, entre otras cosas, vivir su amor por otra mujer con toda la libertad que aquella sociedad tan conservadora le permite. Difícil será que esta película, uno de los grandes títulos del año, no le regale su tercer Oscar.

Blanchett 2

El primero de aquellos galardones, como mejor actriz secundaria, se lo dio su interpretación de Katherine Hepburn en El aviador. Y a aquella figura del cine ha acabado por parecerse la actriz australiana, una mujer poco convencional que siempre dice lo que piensa y a la que no le importa salpicar su carrera de lo que para muchas serían suicidios profesionales. Como cuando decidió aparcar Hollywood durante unos años para dirigir con su marido, Andrew Upton, la Sidney Theatre Company, justo en el momento en que empezaba a brillar como estrella. Salió indemne: después de aquel parón volvió por la puerta grande con Woody Allen y Blue Jasmine, su primer Oscar protagonista, en 2013. Y ahora Blanchett, que lleva cuatro estrenos en un año, el último el thriller periodístico La verdad, ha anunciado que se toma un periodo sabático. Quiere descansar y estar con sus hijos (tiene tres biológicos, y la pasada primavera ella y Upton adoptaron a Edith), viajar en la medida que se lo permitan los calendarios escolares y –dice– aprender a hacer cosas prácticas, como coser a máquina o arreglar un coche.

Blanchett y Mara

En Carol, Blanchett se ha enfrentado al personaje creado por Patricia Highsmith en su segunda novela. Corría 1952 y Highsmith era ya una escritora famosa por el éxito de la adaptación de Hitchcock de su primer libro, Extraños en un tren. Dada la temática explícitamente lésbica, El precio de la sal –así se tituló entonces– fue publicada por una pequeña editorial y firmada con el seudónimo Claire Morgan. Luego Highsmith contaría que para crear a Carol se había inspirado en Victoria Kent Catherwood, una socialité de Filadelfia cuyo divorcio y lesbianismo había sacudido a la opinión pública de la época, y que fue amante de la escritora. Pero también en "una mujer rubia con un abrigo de pieles" que un día entró en Macy's a comprar una muñeca a su hija cuando ella trabajaba allí. Poco después, Highsmith (Rooney Mara en la película, otro papel con posibilidades de estatuilla) se presentó en su casa, y así se inició la relación que retrata el filme. Highsmith, Carol, Victoria... Todas ellas personajes fuertes y poco corrientes que rompieron moldes en su época, como Blanchett lleva años rompiéndolos en la industria del cine.

Etiquetas: actrices, cine, hollywood

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