John Grvy, la nueva cara de la electrónica

La voz más fresca de la escena musical madrileña tiene piel oscura y lo borda en inglés. John Grvy es lo último de la electrónica nacional.

John Grvy

Parece imposible trazar una línea entre el capitán Alatriste y los festivales de música más modernos. Pero ahí, justo en el medio de esos tres escasos grados de separación, está John Grvy. Recapitulemos: Grvy es un cantante madrileño de postsoul, un rincón de la electrónica actual que vendría a ser una versión adelgazada y elegante del r'n'b. Se llama en realidad J. E. Edward, pero a los 17 años se adjudicó el nombre artístico de John Gray seducido por el Dorian de Oscar Wilde. Lo de invertir la A más tarde fue por el overbooking de autores con ese nombre.
Nació en Nigeria en 1991, pero un desgraciado suceso, la muerte de su hermana por enfermedad, hizo que su madre se lo trajera a España con 5 años. Los constantes viajes de ella lo llevaron a un internado en Salamanca, y fue allí donde apareció el espadachín de Pérez-Reverte, que tuvo un papel providencial en su vida."Leí Alatriste y me encantó. Pensé: quiero hacer esto. Imaginarme un mundo distinto, hacer que la gente se divierta". Fue el primer aviso de su veta creativa.   
La música se interpuso cuando se instalaron en un pueblo de Toledo, donde era inevitable que su piel llamara la atención. "Un amigo me dijo: '¿Tú rapeas, verdad?'. Le dije que no, pero era el cumpleaños de mi novia y decidí hacerle una canción rap, muy ñoña. A partir de ahí me picó el gusanillo", cuenta con acento castizo y sonrisa de niño grande este artista que canta en inglés, su lengua materna, pero piensa en castellano.
A Madrid volvió para estudiar periodismo. La vocación de escritor sigue ahí. Pero todo le conducía a la música. Ha editado un EP (199X), acaba de grabar otro en Los Ángeles y ha debutado en el Sónar. En febrero, le esperan en Nueva York para ponerse manos a la obra con su primer álbum. Así que las novelas tendrán que esperar. Mientras tanto, sigue acumulando vivencias para ese libro que llegará algún día, y que él querría que tuviera un aire beat. Bendita ingenuidad.

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