La nueva Julieta Venegas

La cantante dice adiós a una época sombría y vuelve a las cadencias alegres de su pop latino y colorista.

En el primer videoclip de su nuevo álbum, Julieta Venegas aparece de nuevo con su icono, el acordeón. Últimamente lo tenía un tanto abandonado, por eso la imagen podría ilustrar su regreso a los sonidos, alegres y mestizos,  que la convirtieron en una de las artistas más populares del universo latino hace una década. "Es verdad que la gran diferencia entre el disco anterior y este es la presencia del acordeón", nos cuenta desde México. "Entonces me pareció que no tenía sentido, por el sonido que buscaba y las historias que contaba". En Los momentos, su álbum de 2013, mandaban la electrónica y un cierto tono sombrío. Acababa de tener a su hija, y a pesar de la alegría, el momento también servía para hablar de temas difíciles y hacer balances delicados.

Una ruptura y un conflicto por la paternidad de la pequeña Simona la rondaban entonces.El nuevo disco, Algo sucede, séptimo en su carrera, recupera los sonidos mestizos y la energía casi saltarina de la época dorada de Limón y sal. "El álbum tiene más colores. Incluso lo de Algo sucede es una idea esperanzadora de que pueden pasar cosas –explica–.  Y el acordeón le da algo a las canciones que las aterriza, las pega al suelo", apunta esta artista que se sienta cada día de 9 a 5 ante el piano. Un trabajo  que le ha permitido hacer borrón y cuenta nueva. "Las penas se pueden arrastrar mucho tiempo, y cuando quieres un cambio real tienes que echarle vapor, poner de tu parte". En el sencillo Ese camino, por ejemplo, vuelve a la inocencia de la infancia, la que "nos da cierta frescura a los adultos, la posibilidad de improvisar, jugar un poco". Y la misma que ahora ve en su hija de 5 años. La maternidad ha hecho que Julieta se tome a sí misma mucho menos en serio, aunque también dice haber descubierto "un lado muy paciente y maternal".

A pesar del tono general, en el disco hay hueco para un tema sensible. México se desangra entre asesinatos y desapariciones, y Explosión recoge la indignación por esa violencia. "El problema es complejo. Pero básicamente falla el gobierno. Falta una autoridad que resuelva. ¡No se detiene a nadie!", protesta. Este mes, la cantautora mexicana paseará sus canciones por el festival de Cap Roig (3 de agosto), el Starlite de Marbella (4 de agosto) y el Nocturama sevillano (6 de agosto). Tres oportunidades muy diferentes para tomar el pulso a una artista siempre a caballo entre el éxito comercial y el espíritu independiente.

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