Los secretos de protocolo de los Óscar que nadie cuenta

En los Óscar, la llegada de las estrellas y su paso por la alfombra roja levanta tanto interés o más que la gala de entrega de premios. Os invitamos a descubrir todos los secretos y el protocolo de la alfombra roja más famosa del mundo.

Los secretos de protocolo de los Oscar que nadie cuenta

Con los ojos del universo deseosos de ver a sus estrellas favoritas, la organización no puede permitirse cometer el más mínimo desliz. Así, un enorme equipo, que maneja un presupuesto de 25.000 dólares, se afana para que todo salga a la perfección. En este equipo participan profesionales de diversos ámbitos: desde responsables de la Academia, a los encargados de velar por la seguridad de las joyas deslumbrantes (prestadas por firmas de alta joyería) que lucen las estrellas o los asistentes encargados de recolocar los bajos de los vestidos de las actrices a cada paso para que las fotografías salgan perfectas.

El equipo de organización es fácilmente reconocible, aunque tratan de camuflarse lo máximo posible para no arruinar la estética de la alfombra roja, son los únicos que conjuntan su smoking o traje largo con una enorme acreditación que les identifica como staff organizativo. También tienden a combinar su modelito de la noche con zapato plano o incluso zapatillas ya que un Louboutin de 12 centímetros no parece lo más práctico para horas y horas de trabajo sobre la alfombra.

La llegada de las estrellas a la alfombra roja puede ser una auténtica pesadilla logística que necesita de la coordinación entre Academia y publicistas de las estrellas. 

La llegada de las estrellas a la alfombra roja está estudiada

Los secretos de protocolo de los Óscar que nadie cuenta

Hay que establecer un orden de llegadas para que, por ejemplo, no coincidan sobre la alfombra dos nominados que luchan por la misma estatuilla. En cambio, una feliz coincidencia sería la de un director y su actor fetiche, o un posado de alguna pareja mítica de la gran pantalla (Julia Roberts y Richard Gere, o Leo y Kate por poner un ejemplo).

Regla de oro es evitar que dos ex compartan momento alfombra. Aunque sería un momentazo mediático, Jennifer Aniston no quiere aparecer junto a Brangelina, ni Melanie tiene ningún interés en pisar la alfombra al mismo tiempo que Antonio Banderas y acompañante. La única manera de evitar este tipo de desagracias es que la organización diseñe un minucioso plan de llegadas.

Aunque la alfombra roja es igual de larga para todos, unos 150 metros, no todos tardan lo mismo en cruzarla. La realeza de Hollywood, las megaestrellas y los nominados de ese año son los que más interés mediático despiertan y todos los medios quieren sus imágenes y declaraciones.

La organización lo sabe y por eso calcula, en el plan de llegadas, que es necesario adjudicarles más tiempo para atravesarla. Para que este proceso tampoco se eternice y retrase el comienzo de la gala, los organizadores cuentan con la complicidad de los publicistas de las estrellas, que van guiando a los actores hacia los puestos de entrevistas y calculan el tiempo que le dan a cada periodista (también están preparados para rescatar a sus clientes de momentos delicados ante posibles preguntas incómodas).

Los 150 metros de la alfombra roja dan mucho juego

alfombra roja

Sea como sea, otra de las reglas de oro de la alfombra roja es caminar despacio y con cuidado. Ninguna estrella quiere “hacer un Jennifer Lawrence” y caerse en pleno paseíllo alfombril.

No todo es glamour

La televisión sólo nos enseña imágenes que nos hacen soñar, de vestidos perfectos y joyas relucientes pero la realidad es un poco más dura. Para que la ceremonia pueda comenzar a la hora prevista, la alfombra roja se abre a las dos de la tarde (hora Los Angeles). El domingo de Oscar a las estrellas les toca pegarse el madrugón para empezar su Operación Glam Up (maquillaje, peluquería, etc…) Después, tendrán que esperar la cola infinita de limousinas sobre Hollywood Bulevard aguardando su turno para desencochar y acceder a una especie de tienda de campaña al inicio de la alfombra. Aquí se darán los últimos retoques, traguito a bebida isotónica y se asegurarán de que están perfectos para ponerse frente a las cámaras y que comience uno de los mayores espectáculos del mundo.

Nuestra escuela de protocolo

Marina Fernández

Marina Fernández es licenciada en Políticas y Relaciones Internacionales por London School of Economics. Directora de RRII de Grupo Escuela Internacional de Protocolo, diseñadora de eventos y experta en protocolo internacional, social e imagen.

Cada semana, Marina nos desvelará las claves del protocolo. Mándanos tus dudas. @MarinaEIP

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