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Marisa Jara presume de cuerpo después de su batalla contra el cáncer

La modelo ha enseñado sus cicatrices sin ningún complejo. ¡Bravo!

posado marisa jara
Gtresonline

Marisa Jara es todo un ejemplo de lucha y fuerza. El año pasado la modelo de 39 años tenía que pasar por el quirófano con urgencia después de que le fuera detectado por los médicos un tumor maligno en la zona del estómago. Y a principios de este mismo año, la sevillana tenía que regresar de nuevo al hospital, esta vez para que le extirparan un mioma en el útero. 

Dos operaciones que supusieron un duro golpe para Marisa, que el año pasado estaba intentando quedarse embarazada - de hecho fue haciéndose pruebas para ello como descubrió su tumor-, que empezaba a despuntar como diseñadora y que se estaba posicionando como una de las modelos curvy más demandadas de nuestro país.

Sin embargo, la batalla contra el cáncer no le ha quitado la sonrisa ni las ganas de disfrutar de la vida al máximo a la modelo, que está más radiante que nunca. La andaluza está de vacaciones en nada menos que en Los Ángeles (en California) y nos ha dado toda una lección de confianza, al posar, sin complejos, en bikini en la playa, enseñando las cicatrices que la enfermedad ha dejado por todo su cuerpo.

 

La modelo ha enseñado con total naturalidad la cicatriz de su vientre, un gesto que ha sido muy aplaudido por sus seguidores en redes sociales, que desde el año pasado prestan especial atención a su estado de salud. “im so happy” (estoy muy feliz) era una de las etiquetas que Marisa ha escrito junto con la fotografía de su tripa.

La sevillana también ha lucido tipazo en Venice Beach, donde ha posado de nuevo, esta vez con un sugerente bikini rosa. “Eres una superviviente. Bellísima por fuera y por dentro” “Cuánto más te conozco más te admiro, vaya pedazo de mujer”, “Estas preciosa y además presumiendo de cornada de la vida. ¡Torera!” o “Heridas de guerra que te hacen más fuerte” son algunos de los muchos comentarios positivos que se han podido leer en su cuenta de instagram.

Lo cierto es que tras sus dos operaciones y después de muchos meses de batalla y tratamiento, Marisa se ha convertido en todo un ejemplo para otras mujeres que, como ella, han pasado por algo parecido y que ahora tienen una cicatriz en sus cuerpos. 

Algunas de ellas han aprovechado las publicaciones de la modelo para narrar sus experiencias y contar cómo son las marcas y cicatrices que tienen. “Somos compis de lucha y del mismo tumor, mis 50 puntos están bajo mi pecho, hay que darle gracias a la vida por poder seguir viendo amanecer” o “Yo la tengo en el pecho… somos guerreras! Y estamos guapísimas” son algunas de las historias que se podían leer.

Y es que las cicatrices no se debería esconder, ya que, como a la modelo, recuerdan a diario que se es una toda una superviviente. ¡Bravo por Marisa! Nos alegra verla así de estupenda y llena de confianza en sí misma.

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