Kensington no descansa: dimite una segunda asistente personal de Meghan Markle

Las dudas sobre la idílica imagen de Meghan Markle parecen haber comenzado a cobrarse victimas o eso pueden llegar a pensar los británicos. El reciente anuncio de la dimisión de Melissa, asistente de la duquesa de Susexx ha hecho saltar las alarmas, seguido por el anuncio de que Samantha, que lleva 17 años trabajando para la familia real, también abandona su puesto.

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Que la boda del príncipe Harry y Meghan Markle ha sido si no la boda del año, la boda de la década, no es ningún secreto, pero que el éxito innegable de dicho enlace ha sido la mano invisible de Melissa (jamás ha trascendido su nombre) era algo que hasta ahora nadie parecía saber. 

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Por todo ello, la reciente dimisión de la que fuera la asistente personal de nuestra querida y admirada Meghan Markle, ha sacudido al mundo en busca de una causa. Puede que aun recuerdes aquella oferta de trabajo publicada en Linkedin por la Casa Real inglesa en la que se buscaba un asistente para los, por aquel entonces, futuros maridos. Sin discriminación de ningún tipo, se buscaba a alguien entregado y dispuesto a vivir en Kensington con 40 días al año de vacaciones pagadas...

No sabemos si Melissa accedió a esa oferta, pero lo único que nos ha quedado claro es que después de 6 meses de LA boda, la asistente ha presentado su dimisión y la única duda es ¿por qué ha dejado el trabajo que un millón de chicas desearía? Hoy, varios meses después una segunda dimisión de gran calibre ha sacudido la (¿paz?) navideña que reinaba en palacio. Y es que Samantha otra de sus secretarias también ha anunciado su dimisión después de haber trabajado para la casa real británica durante 17 años. ¿Algo nos huele a chamusquina? A nosotras sí. Y mira que nuestra relación con Meg va viento en popa...

Ahora que todo el mundo está buscando quién es la misteriosa y desaparecida mujer (hablamos de Melissa, que parece que ha desaparecido de la faz de la tierra sin dejar rastro, como nuestros ligues de Tinder. ¡Plof!. Ojalá perdiéramos kilos con la misma rapidez), todo parece indicar que la boda más mágica del año corrió a cargo (de gestión, no económico, que todo lo pagó su majestad la reina de Inglaterra) de la innombrable asistente de Kensington, quien se dedicó en cuerpo y alma para que todo fuera muy personal y a gusto de la novia, Meghan Markle. Pero Samantha también ha desempeñado un papel fundamental en la vida de los miembros de la familia real británica y es que, es una pieza clave en el funcionamento de la agenda de la duquesa. Samantha fue durante muchos años la mano derecha de la reina Isabel II (algo que imaginamos, no debió de ser muy fácil, aunque duró más a su servicio que al de Meghan) pero cuando la boda de Harry tuvo lugar, Samantha comenzó a formar parte del equipo de los duques, siendo junto a Melissa, la cara B de todas las decisiones que se llevaron a cabo para que el enlace fuera perfecto. 

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Sin duda el de Melissa ha sido un cargo mirado con lupa. Desde que conocimos a Meghan, medio mundo ha analizado sus estilismossu peinadosu maquillajeel porqué de sus elecciones cromáticas y, por supuesto ¡su embarazo! Algo que de algún modo ha debido de pesar sobre los hombros de Melissa, o eso queremos pensar, porque nos extrañaría que se debiera a lo complicado del trato con Meghan Markle porque... ¿A quién no le parece un auténtico amor? Fuentes del palacio de Kensington han revelado al Daily Mail que "Melissa es una persona muy talentosa" y concluye que "ella jugó un papel fundamental en el éxito de la Boda Real y será extrañada por todos en la Casa Real". Puede que el embarazo de Meghan haya supuesto demasiada presión para la asistente, sumado al estrés de la boda real y del carácter de Harry los días previos al enlace, como el biógrafo real Robert Jobson también declaró al diario: "Harry estuvo engreído y algo maleducado con los miembros del equipo".

 

La dimisión de Melissa fue un shock, pero la de Samantha se ha presentado como una auténtica sorpresa y es que, nadie entiende por qué una pieza tan indispensable en el día a día de Meghan ha decidido abandonar su puesto. Y más aún, tras una larga trayectoria dentro del equipo de la royal family. Sea como fuere, Samantha no abandonará inmediatamente su puesto de trabajo sino que esperará a que el bebé de los duques de Sussex nazca esta primavera. Sin duda, un varapalo de tremendas dimensiones para Meghan que no se encuentra en su mejor momento en cuanto a popularidad se refiere

Y es que, parece que Meghan se levanta cada mañana a las 4:30 de la mañana para hacer yoga y tras sus ejercicios comienza a mandar peticiones muy extrañas a sus asistentes. No hay nada de malo en ser madrugadora, es más, seguro que esta faceta le encanta a Isabel II (todas hemos oído eso de a quién madruga Dios le ayuda) pero según fuentes cercanas a su equipo... Meg no es lo que se dice la jefa perfecta. Y no entendemos por qué. Sabemos que está sometida a mucha presión, pero eso no justifica su supuesto comportamiento. Como esto siga así, parece que el palacio real tiene todas las papeletas para quedarse casi vacío. Si ese es el caso... nosotras estamos dispuestas a volar hacia Inglaterra y vivir una aventura inglesa a lo Bridget Jones. No hay mal que por bien no venga. 

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