Por qué las relaciones anteriores del Príncipe Harry no funcionaron

El recién casado príncipe vivió dos grandes historias de amor antes de dar el "Sí quiero" a Meghan Markle. Pese a que todo parecía idílico, fueron numerosas las razones que justificaron su separación.

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Chelsy Davy / Gtresonline

Encontrar su alma gemela ya no es fácil de por sí, pero si encima se suma un cargo como el del príncipe, la tarea parece literalmente imposible. Si bien el príncipe William parece haber tenido las cosas más claras, su relación con Kate Middleton empezó en la universidad y sobrevivió pese a la ruptura, Harry vivió varias relaciones antes de casarse con la ex actriz Meghan Markle. ¿Quiénes fueron las potenciales futuras duquesas? ¿Por qué no funcionó su relación? Las diferencias entre los flechazos del príncipe resultan sorprendentes.

Chelsy Davy fue el primer gran amor del príncipe. La sudafricana compartió seis años de su vida con el monarca rebelde -su relación empezó en 2010 -, y lo cierto es que tenía en principio todas las papeletas para encajar: sonriente, miembro de una conocida familia empresarial zimbabuense y atractiva, parecía ser el nuevo rostro oficial de la familia real. Hasta que se dio cuenta de que la vida de princesa no era definitivamente para ella. Según la biógrafa del príncipe Harry, la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton fue el evento que confirmó su ruptura: “Aunque tenían mucho en común, se dio cuenta de que venían de mundos tan diferentes que su relación nunca podría haber funcionado, sobre todo por lo mucho que ella valoraba y protegía su privacidad”. Chelsy Davy  confirmó que su situación era demasiada “intensa, demencial, terrorífica e incómoda” según sus propias palabras.

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Cressida Bonas / Getty Images

La princesa Eugenia fue la responsable de la segunda unión del príncipe. Presentó Harry a Cressida en el estreno de 'El caballero oscuro'. La relación entre los británicos duró dos años y no parece haber sobrevivido por diferentes razones: la presión lógica ligada a su papel fie la más obvia, aunque la diferencia de edad (cuatro cortitos años que aun así eran significativos en el momento de su relación) así como la voluntad de la joven de seguir con su propia carrera en los ámbitos de la danza, interpretación pero también publicidad fueron determinantes. Discreta y tímida, no pensaba poder adaptarse a una vida real a largo plazo.

Meghan Markle, más abierta pero también madura y segura de sí misma, parece haber conseguido lo imposible. Y aunque su perfil de actriz popular, bloguera y 'celeb' estadounidense no parecía encajar, demostró que no existía un perfil real como tal. Y la estabilidad y complicidad evidente de su relación confirman que todo llega para quien sabe esperar.

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